Ludovisi permaneció en su sede episcopal en Bolonia hasta la muerte del Papa Pablo V, cuando viajó a Roma para participar en el cónclave papal.
Elección papal y nombramientos
Fue elegido Papa el 9 de febrero de 1621, adoptando el nombre pontifical de Gregorio XV. Su coronación se celebró el 14 de febrero de 1621, y tomó posesión de la Basílica de San Juan de Letrán el 14 de mayo de 1621.
Dada su avanzada edad (67 años) y su delicado estado de salud al momento de su elección, Gregorio XV reconoció la necesidad de contar con un colaborador enérgico y de confianza para asistirle en el gobierno de la Iglesia. Por ello, a pesar del riesgo de ser acusado de nepotismo, nombró a su sobrino Ludovico Ludovisi, de 25 años, como cardenal al tercer día de su pontificado. Ese mismo día, su hermano menor, Orazio, fue designado Capitán General de la Iglesia al mando del ejército papal. Ludovico Ludovisi, conocido como el cardenal padrone, no solo promovió los intereses de su familia, sino que también dedicó sus talentos e influencia al bienestar de la Iglesia, mostrando una sincera devoción al Papa. Gregorio XV aseguró dos ducados para la familia Ludovisi: uno para su hermano Orazio, quien fue nombrado Nobile Romano y Duque de Fiano Romano en 1621, y otro, el Ducado de Zagarolo, adquirido por su sobrino Ludovico en 1622. Un segundo sobrino, Niccolò, se convirtió en Príncipe reinante de Piombino y Señor de la Isla de Elba en 1634.
Acciones y reformas
El pontificado de Gregorio XV se caracterizó por su enfoque en la reforma interna de la Iglesia y la promoción de la fe.
Reforma de las elecciones papales
Una de sus acciones más significativas fue la regulación de las elecciones papales mediante la bula Aeterni Patris Filius del 15 de noviembre de 1621. Esta bula estableció que las elecciones debían realizarse por votación secreta y permitió tres métodos de elección: escrutinio, compromiso y quasi-inspiración (aclamación). El método ordinario sería el escrutinio, que exigía que el voto fuera secreto, que cada cardenal votara por un solo candidato y que nadie votara por sí mismo. Estas normas, que buscaban eliminar los abusos y la influencia política en las elecciones, son sustancialmente las mismas que rigen las elecciones papales en la actualidad.
Fundación de la Congregación para la Propagación de la Fe
Gregorio XV mostró un gran interés en las misiones católicas en el extranjero,. Ante la creciente extensión y complejidad de las misiones, que abarcaban países con lenguas, costumbres y civilizaciones muy diferentes a las europeas, el Papa estableció el 6 de enero de 1622 la Congregación para la Propagación de la Fe (Congregatio de Propaganda Fide),. Esta congregación, de carácter permanente, fue creada para supervisar y coordinar todas las misiones extranjeras, lo que la convirtió en el brazo misionero de la Santa Sede,. Sus derechos y deberes fueron detallados en la bula Inscrutabili del 22 de junio de 1622.
Canonizaciones y beatificaciones
Durante su pontificado, Gregorio XV realizó importantes canonizaciones el 12 de marzo de 1622:
También beatificó a Alberto Magno, el gran teólogo dominico, y a Pedro de Alcántara, un franciscano menor,. Además, permitió que la fiesta y el oficio de Ambrosio Sansedoni, otro dominico, se celebraran como los de un santo.
Otros actos y políticas
Lucha contra la brujería: Su bula Omnipotentis Dei del 20 de marzo de 1623 fue la última ordenanza papal contra la brujería. Redujo las penas anteriores y limitó la pena de muerte a aquellos que hubieran demostrado haber pactado con el diablo y cometido homicidio con su ayuda.
Apoyo a las órdenes religiosas: Aprobó la Congregación Maurista de Benedictinos, la Congregación de las monjas Benedictinas francesas del Calvario, las monjas Teatinas, la Congregación de los Píos Operarios y los Sacerdotes de Santa Brígida en Bélgica. También elevó a los Piaristas y a los Clérigos Regulares de la Madre de Dios a la dignidad de órdenes religiosas.
Colegio Gregoriano: Fundó en Roma un colegio internacional para los Benedictinos, el Collegium Gregorianum, que se convirtió en la cuna del actual Colegio Internacional Benedictino de San Anselmo.
Política europea: Intervino en la política europea para proteger los intereses católicos. Apoyó financieramente al emperador Fernando II en la recuperación del Reino de Bohemia y los dominios hereditarios de Austria. También envió a Carlos Caraffa como nuncio a Viena para ayudar al emperador en la supresión del protestantismo en Bohemia y Moravia. Su influencia fue crucial para que el Palatinado y la dignidad electoral asociada fueran concedidos al Duque Maximiliano de Baviera, asegurando una mayoría católica en el consejo supremo del imperio. En agradecimiento, Maximiliano le donó la biblioteca del Palatinado de Heidelberg, que Gregorio XV trasladó a Roma como la «Gregoriana» en la Biblioteca Vaticana.
Relaciones con Francia y Polonia: Influyó en el rey Luis XIII para disminuir el poder de los hugonotes en Francia. También, a petición del rey Segismundo III de Polonia, suavizó la prohibición de que los obispos residieran fuera de sus diócesis, permitiendo que esta se aplicara solo a los eclesiásticos.