Lotario de Segni nació en 1160 o 1161 en Anagni, Italia, hijo del Conde Trasimund de Segni y sobrino del Papa Clemente III1. Recibió una educación esmerada, estudiando teología en París y jurisprudencia en Bolonia. Esta formación lo convirtió en un teólogo erudito y uno de los juristas más destacados de su época1.
Tras completar sus estudios, Lotario regresó a Roma después de la muerte del Papa Alejandro III en 1181. Ocupó varios cargos eclesiásticos durante los breves pontificados de Lucio III, Urbano III, Gregorio VIII y Clemente III. El Papa Gregorio VIII lo ordenó subdiácono, y Clemente III lo nombró Cardenal Diácono de San Jorge en Velabro y de los Santos Sergio y Baco en 1190. Posteriormente, se convirtió en Cardenal Presbítero de Santa Pudenciana1.
Durante el pontificado de Celestino III (1191-1198), quien pertenecía a la Casa de los Orsini, rivales de los Condes de Segni, Lotario vivió un período de retiro, probablemente en Anagni. Durante este tiempo, se dedicó a la meditación y a la producción literaria. Fue en este período cuando escribió su obra «De contemptu mundi, sive de miseria conditionis humanæ libri III», un tratado ascético que revela su profunda piedad y conocimiento de la naturaleza humana1.

