Origen y formación
Giovanni Battista Cibo nació en Génova en 1432. Su padre, Arano Cibo, ejerció como senador romano, y su madre fue Teodorina de Mari. Durante su juventud tuvo dos hijos ilegítimos, Franceschetto y Teodorina. Más tarde abandonó aquella forma de vida, recibió las órdenes sagradas y entró al servicio del cardenal Filippo Calandrini.1
En 1467 fue nombrado obispo de Savona. Cinco años después cambió aquella diócesis por la de Molfetta, en el sur de Italia. En 1473 alcanzó el cardenalato. Su carrera eclesiástica estuvo vinculada al círculo de Giuliano della Rovere, futuro papa Julio II, cuya influencia resultó decisiva tanto en su promoción cardenalicia como en su elección pontificia.1
Elección pontificia
Tras la muerte de Sixto IV, el cónclave comenzó en un ambiente dominado por los intereses particulares de los cardenales y por las rivalidades entre las grandes familias italianas. Los electores habían firmado una capitulación electoral destinada, principalmente, a proteger sus privilegios y beneficios. La elección recayó finalmente en el cardenal Cibo, que adoptó el nombre de Inocencio VIII en referencia a su compatriota Inocencio IV.1
Giuliano della Rovere desempeñó un papel fundamental en la elección. La historiografía tradicional ha presentado a Cibo como un pontífice débil y muy dependiente de aquel cardenal. La biografía de Julio II conservada por la Enciclopedia Católica atribuye a della Rovere el propósito de promover a un candidato manejable y afirma que recurrió incluso al soborno para asegurar su elección. Esta interpretación refleja las intensas luchas faccionales del Colegio Cardenalicio y no debe confundirse con una definición jurídica sobre la validez de la elección.2



