El papado de Inocencio XII se centró en una agenda reformista para restaurar la moralidad en la Iglesia.
Lucha contra el nepotismo
Una de sus acciones más significativas fue la emisión de la bula «Romanum decet Pontificem» el 22 de junio de 1692. En esta bula, que fue suscrita y jurada por los cardenales, decretó que en el futuro ningún papa podría otorgar el cardenalato a más de uno de sus parientes. Esta medida buscaba limitar el nepotismo, una práctica que había afectado a la Iglesia durante años.
Caridad y obras pías
Inocencio XII mostró una gran caridad hacia los pobres, a quienes llamaba «sus sobrinos». Convirtió parte del Laterano en un hospital para los necesitados, erigió numerosas instituciones caritativas y educativas, y completó el gran tribunal conocido como «Curia Innocenziana», que hoy sirve como la Cámara de Diputados de Italia.
Educación clerical
Fue un firme defensor de la educación clerical, enfatizando la necesidad de un clero bien formado para servir eficazmente a los fieles.
Doctrina y teología
Inocencio XII reafirmó el compromiso con los principios de la Contrarreforma, buscando mantener la doctrina católica frente a los desafíos del protestantismo y las influencias seculares.
- Condena del jansenismo y quietismo: En 1696, reiteró la condena de su predecesor al jansenismo. Además, en su breve «Cum alias» del 12 de marzo de 1699, condenó veintitrés proposiciones semi-quietistas contenidas en las «Maximes» de Fénelon.