Juan V nació en Siria, siendo hijo de un hombre llamado Ciriaco. La fecha exacta de su nacimiento es desconocida2. Antes de su elección como pontífice, sirvió como diácono y fue uno de los representantes de la Sede Apostólica en el Sexto Concilio Ecuménico2. Tras su participación en el concilio, regresó a Roma en julio de 682, llevando consigo los documentos oficiales del sínodo2.
Su labor diplomática y su relación con el emperador bizantino Constantino Pogonato fueron cruciales. Juan V obtuvo el favor del emperador, quien redujo las cargas fiscales impuestas a los patrimonios papales en Sicilia y Calabria, aliviando así las dificultades financieras de la Iglesia2. Su biógrafo lo describe como un hombre de gran energía, erudición y moderación, cualidades que sin duda influyeron en su elección como Papa2.

