Nombre y origen familiar
Juan XII nació en Roma y pertenecía a la poderosa familia de los Tusculanos. Su nombre de nacimiento fue Octaviano. Era hijo de Alberico II, gobernante efectivo de Roma, quien había concentrado en sus manos el poder temporal de la ciudad y había dispuesto que su hijo le sucediera en la dirección política romana.1,3
La elección de Octaviano manifestó la estrecha unión entre las estructuras políticas romanas y la elección pontificia. Alberico II obtuvo de los nobles romanos el compromiso de elegir a su hijo como papa cuando quedara vacante la sede de Pedro. Tras la muerte de Agapito II, la promesa se cumplió y Octaviano fue elegido el 16 de diciembre de 955. Adoptó entonces el nombre de Juan.1
Roma en el siglo X
Durante el siglo X, Roma atravesó una etapa de fuerte inestabilidad. Varias familias aristocráticas ejercieron una influencia determinante sobre la administración de la ciudad y sobre la elección de los pontífices. La familia de los Tusculanos, vinculada a Marozia y a Alberico II, había sometido durante décadas la vida política romana a sus propios intereses.3
Alberico II había separado prácticamente el gobierno temporal de Roma de la autoridad espiritual del papa. Juan XII heredó, por tanto, una situación en la que la dignidad pontificia y el poder político de la ciudad volvieron a concentrarse en una misma persona. Esta concentración no convirtió la Iglesia en una institución meramente política, pero sí expuso al pontífice a las luchas por el control territorial, militar y dinástico de Roma.1,3



