La numeración de los Papas con el nombre de Juan ha sido objeto de cierta complejidad histórica. A lo largo de los siglos, varios individuos que asumieron el nombre de Juan fueron posteriormente considerados antipapas, lo que significa que sus elecciones no fueron canónicamente válidas y, por lo tanto, no se les reconoce como legítimos sucesores de Pedro2. Esta situación ha llevado a que, en la secuencia oficial, algunos números asociados al nombre de Juan se omitieran o se modificaran para reflejar la legitimidad canónica2.
El Antipapa Juan XVI
Existe un antipapa que históricamente fue conocido como Juan XVI. Su nombre era Filagato de Rossano y fue una figura prominente en el siglo X. Filagato era un obispo de Piacenza y un protegido de la emperatriz bizantina Teófano y del emperador Otón III3. En el año 997, con el apoyo de Crescencio II, un poderoso noble romano, Filagato fue elevado al papado en oposición al Papa Gregorio V, quien había sido depuesto y exiliado por Crescencio3.
El pontificado de Filagato, como Juan XVI, fue breve y tumultuoso. Fue considerado un usurpador por la facción imperial y por la Iglesia en general. Cuando el emperador Otón III regresó a Roma en 998, el antipapa Juan XVI fue depuesto, mutilado (se le cortaron la nariz, las orejas y la lengua), cegado y encarcelado en un monasterio, donde se cree que murió alrededor del año 10013. Su elección no fue reconocida por la Iglesia Católica, y por lo tanto, no se le incluye en la lista oficial de Papas legítimos.
