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Papa Juan XXI

Juan XXI, nacido como Pedro Julián -Petrus Juliani o Petrus Hispanus-, fue papa de la Iglesia católica desde septiembre de 1276 hasta mayo de 1277. Portugués, médico, filósofo, teólogo y cardenal-obispo de Tusculum, destacó antes de su elección por sus obras de lógica y medicina. Su pontificado, breve y condicionado por las tensiones políticas y administrativas de la curia romana, terminó con su muerte accidental en el palacio papal de Viterbo.

Papa João XXI - Galeria dos Arcebispos de Braga
Ver información de la imagenPapa Juan XXI, Galería de los Arzobispos de Braga, c. 2016. Original, Joseolgon, Dominio Público. 📄
Cuadro resumen[Datos abiertos]
NombrePapa Juan XXI
CategoríaPersona
Nombre Completo
  • Pedro Julián
  • Pedro Julián
  • Juan XX
Descripciónentre 1210 y 1220
TítuloPapa
Cargo EclesiásticoCardenalobispo de Tusculum
Lugar de NacimientoLisboa
Fecha de Muerte1277-05-20
Lugar de MuerteViterbo
NacionalidadPortugués
SexoMasculino
Estado de VidaClero
Fin del Cargo Eclesiásticoseptiembre de 1276
Fin del Pontificado20 de mayo de 1277
Inicio del Cargo Eclesiástico1273
Inicio del Pontificadoseptiembre de 1276
MuerteAccidente estructural en el palacio papal
Personas relacionadas
  • Adriano V
  • Nicolás III
TipoPapa

Tabla de contenido

Identidad y numeración

Pedro Julián, llamado Pedro Hispano

Pedro Julián nació en Lisboa entre 1210 y 1220, hijo de un hombre llamado Julián. Recibió su primera formación en la escuela catedralicia lisboeta y completó después sus estudios en la Universidad de París, donde cultivó la dialéctica, la lógica, la física aristotélica, la metafísica, la medicina y la teología.1

La denominación Petrus Hispanus no debe entenderse automáticamente como una referencia a la España contemporánea. En el contexto medieval, la expresión podía relacionarse con la península Ibérica. La tradición histórica identifica a este autor con Pedro Julián, natural de Portugal, que más tarde alcanzó la dignidad episcopal y cardenalicia antes de ocupar la sede de Pedro.1

Juan XXI o Juan XX

La numeración de los papas llamados Juan presenta una anomalía medieval. En la documentación histórica, Juan XXI aparece también como Juan XX, porque durante siglos algunos catálogos pontificios contaron erróneamente a un supuesto papa Juan XIV duplicado. La tradición posterior conservó el nombre Juan XXI, aunque diversas fuentes antiguas todavía lo designaron Ioannes XX.1,2

La confusión afectó también a la sucesión numérica posterior: Juan XXII, elegido en el siglo XIV, mantuvo la numeración que daba por existente a Juan XXI. Por esta razón, la numeración oficial tradicional no coincide plenamente con la reconstrucción histórica moderna de los pontificados medievales.3

Formación intelectual y actividad académica

Estudios en París

Durante su estancia en París, Pedro Julián asistió a las enseñanzas de lógica, física y metafísica aristotélica. También recibió la influencia de maestros vinculados a la teología escolástica, entre ellos Alberto Magno y el franciscano Juan de Parma. El estudio de Aristóteles ocupó un lugar central en su formación intelectual.1

La universidad medieval no separaba de manera rígida las disciplinas que hoy llamamos filosofía, ciencias naturales, medicina y teología. El currículo parisino integraba el razonamiento lógico, la investigación sobre la naturaleza y la reflexión sobre Dios. Pedro Julián desarrolló su trayectoria dentro de ese marco intelectual.

Profesor de medicina en Siena

En 1247, Pedro Julián fue llamado como profesor de medicina a la Universidad de Siena, institución que entonces ampliaba sus estudios. Durante su etapa docente compuso las Summulae logicales, manual de lógica que alcanzó una difusión extraordinaria y fue utilizado durante casi tres siglos. La obra siguió el método académico parisino y aprovechó materiales relacionados con Guillermo de Shyreswood, uno de sus maestros.1

Las Summulae logicales llegaron a traducirse al griego y a otras lenguas. Su influencia contribuyó a consolidar el estudio sistemático de la lógica en las universidades europeas. Investigaciones posteriores atribuyeron de manera firme la obra a Pedro Julián.1

Escritos médicos

Pedro Julián también reunió recetas y tratamientos médicos durante su docencia en Siena. Más tarde compuso el Thesaurus pauperum, repertorio de remedios destinado a enfermedades de distintas partes del cuerpo. El libro alcanzó una amplia difusión, aunque con el paso del tiempo recibió interpolaciones y modificaciones.1

La actividad médica de Pedro Julián pertenece a su etapa anterior al pontificado. Aunque su formación científica contribuyó a su prestigio, no conviene atribuir automáticamente sus obras médicas o lógicas a decisiones de gobierno pontificio. El académico y el papa desempeñaron funciones distintas en momentos diferentes de su vida.

Carrera eclesiástica antes del pontificado

Hacia 1261, Pedro Julián aparece vinculado al séquito del cardenal Ottobono Fieschi. Ocupó cargos eclesiásticos en Portugal: primero como diácono de la Iglesia de Lisboa y después como arcediano de Vermoim, en la diócesis de Braga. Durante esos años entró probablemente en relación con Teobaldo Visconti, futuro papa Gregorio X.1

Cuando Teobaldo Visconti fue elegido papa con el nombre de Gregorio X en 1271, llamó a Pedro Julián para ejercer como médico ordinario. En 1273, el capítulo de Braga lo eligió arzobispo. Poco después, Gregorio X lo nombró cardenal-obispo de Tusculum. Pedro Julián continuó administrando temporalmente Braga hasta mayo de 1275.1

En junio de 1273 acompañó a Gregorio X al Concilio de Lyon, donde recibió la consagración episcopal. Su experiencia combinaba así la formación universitaria, la medicina, la administración eclesiástica, el episcopado y el servicio directo a la Santa Sede.1

Elección pontificia

El contexto de Viterbo

Los pontificados de Inocencio V y Adriano V fueron muy breves. Adriano V murió en Viterbo el 18 de agosto de 1276, después de haber sido elegido el 11 de julio. Durante su breve pontificado había tratado la cuestión de las normas que regulaban el cónclave promulgadas por Gregorio X.1

La elección del sucesor se prolongó y provocó alteraciones en Viterbo. Finalmente, los cardenales eligieron a Pedro Julián, cardenal-obispo de Tusculum, en septiembre de 1276. Adoptó el nombre de Juan XXI y recibió la coronación el 20 de septiembre.1,2

Un papa de formación universitaria

La elección de Pedro Julián llevó al papado a un intelectual de amplia trayectoria. Sin embargo, su prestigio académico no transformó automáticamente la naturaleza de sus responsabilidades. Como papa, tuvo que afrontar problemas de gobierno, disciplina eclesiástica, relaciones entre cardenales y organización de la elección pontificia.

Esta distinción resulta esencial: las Summulae logicales y el Thesaurus pauperum pertenecen a su producción anterior, mientras que sus actos pontificios respondieron a las necesidades jurídicas y administrativas de la Iglesia de su tiempo.

Pontificado

Duración y prioridades

Juan XXI gobernó durante aproximadamente ocho meses. Su pontificado coincidió con una etapa de inestabilidad institucional después de varias elecciones y muertes pontificias sucesivas. La cuestión del cónclave ocupó un lugar central en sus primeras decisiones.1,2

El nuevo papa quiso ordenar de inmediato las normas aplicables a la elección del Romano Pontífice. La legislación de Gregorio X había buscado evitar vacantes prolongadas mediante el aislamiento de los cardenales durante el cónclave, pero Adriano V había suspendido temporalmente esas disposiciones.2

Confirmación de la suspensión de las normas del cónclave

Juan XXI confirmó la suspensión de la constitución de Gregorio X relativa al cónclave. El documento pontificio recuerda que Adriano V había considerado algunas normas excesivamente gravosas, oscuras o capaces de retrasar la elección en lugar de acelerarla.2

El papa expuso también que Adriano V había suspendido solemnemente aquellas disposiciones en presencia de varios cardenales. Juan XXI justificó la confirmación de la suspensión por la necesidad de respetar la verdad de lo ocurrido y evitar que la Iglesia aplicara una norma cuya vigencia había quedado jurídicamente cuestionada.2

Esta decisión muestra una preocupación concreta por la estabilidad institucional de la Santa Sede. No corresponde presentarla como una continuación de la labor médica o lógica de Pedro Julián: pertenece propiamente a su gobierno pontificio.

Fe, razón y ciencia en el siglo XIII

El ambiente intelectual de los papas científicos

El siglo XIII contempló una intensa recepción de Aristóteles en las universidades europeas. La lógica, la filosofía natural, la medicina y la teología dialogaban dentro de una cultura cristiana que buscaba integrar la investigación racional con la revelación.

Pedro Julián representa una de las figuras pontificias vinculadas a ese mundo académico. Su formación médica y filosófica muestra que el estudio de la naturaleza y el ejercicio de la razón podían desarrollarse dentro de la vida eclesial. Su trayectoria, sin embargo, no equivale por sí sola a un tratado pontificio sobre la relación entre ciencia y fe.

La síntesis escolástica

La síntesis medieval alcanzó una formulación especialmente influyente en santo Tomás de Aquino. Benedicto XVI explicó que Tomás defendía la compatibilidad entre la filosofía elaborada por la razón y la teología fundada en la fe. Para Tomás, la razón y la fe proceden de la misma fuente última de verdad, aunque utilizan procedimientos cognoscitivos diferentes: la razón alcanza la verdad mediante la evidencia natural, mientras que la fe recibe la verdad por la autoridad de la palabra divina revelada.4

Esta concepción permite comprender el marco intelectual de los llamados papas científicos del siglo XIII. La investigación racional no tenía que destruir la fe, ni la fe tenía que eliminar la autonomía relativa de las ciencias. La teología podía acoger los resultados de la razón, integrarlos y orientarlos hacia una comprensión más completa de la verdad.

La tradición católica posterior describió este ideal como una cooperación entre la inteligencia humana y la revelación. La fe sana y eleva la razón, mientras que la razón ayuda a expresar con rigor el contenido de la fe y a examinar la realidad creada.5,6

Pedro Julián y los límites de la atribución

Pedro Julián participó personalmente en esta cultura intelectual mediante sus estudios de lógica, física, metafísica y medicina. No obstante, la documentación citada no permite atribuirle una doctrina pontificia desarrollada sobre la síntesis entre fe y razón comparable a la de santo Tomás.

Conviene, por tanto, distinguir tres niveles:

  • La actividad académica de Pedro Julián, centrada en la lógica, la medicina y la filosofía natural.
  • El ambiente escolástico del siglo XIII, que buscaba armonizar razón, filosofía y teología.
  • Las decisiones de Juan XXI como papa, relacionadas en particular con el gobierno de la Iglesia y las normas del cónclave.

La distinción evita convertir retrospectivamente sus obras universitarias en programas oficiales de su breve pontificado.

Muerte

Juan XXI murió en Viterbo el 20 de mayo de 1277, después de que se desplomara una estructura del palacio donde residía. El accidente puso fin de manera repentina a un pontificado que apenas había comenzado a desarrollar sus proyectos administrativos.1,7

La tradición lo recuerda como el único papa portugués y como uno de los pontífices medievales de formación científica más destacada. Su muerte impidió valorar con mayor amplitud la orientación que habría dado a la reforma de las instituciones pontificias y a la organización del cónclave.

Legado histórico

El legado de Juan XXI reúne dos dimensiones distintas. Antes de su elección, Pedro Julián fue un profesor, médico y autor de manuales de lógica con gran influencia universitaria. Como papa, Juan XXI afrontó la inestabilidad de la curia y confirmó la suspensión de las normas del cónclave promulgadas por Gregorio X y suspendidas por Adriano V.1,2

Su figura ocupa un lugar singular en la historia de la Iglesia por la combinación de saber científico, formación filosófica y responsabilidad eclesial. También recuerda que la tradición católica medieval no entendía necesariamente la razón y la fe como realidades enfrentadas. En el ámbito universitario del siglo XIII, la lógica, la medicina y la filosofía natural podían convivir con la teología dentro de una búsqueda común de la verdad.

La anomalía de su nombre -Juan XXI, aunque algunas fuentes lo llamaron Juan XX- refleja las dificultades de la transmisión histórica medieval. Su pontificado breve y su muerte accidental explican que su acción de gobierno quedara eclipsada por su reputación intelectual. Aun así, Juan XXI permanece como una figura relevante para comprender la relación entre universidad, ciencia, filosofía y papado en la Europa del siglo XIII.

Citas y referencias

  1. Papa Juan XXI (XX). Enciclopedia Católica, Papa Juan XXI (XX) (1913). 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15
  2. Juan XX llamado XXI, Santos Pontífices Romanos. Gran Bullario Romano: Tomo IV, 45 (1859). 2 3 4 5 6 7
  3. Juan XXI llamado XXII, Santos Pontífices Romanos. Gran Bullario Romano: Tomo IV, 791 (1859).
  4. San Tomás de Aquino (2), Papa Benedicto XVI. Audiencia General del 16 de junio de 2010: San Tomás de Aquino (2), 1 (2010).
  5. M. Artigas. El doble compromiso de la ciencia. Estudio a la luz del magisterio de Juan Pablo II, 12 (1982).
  6. Papa Pablo VI. Apéndice. Carta Lumen Ecclesiae, 17 (1979).
  7. Papa no 187: Juan XXI, Magisterio IA. Breve Historia de los Papas de la Iglesia Católica, Papa 187 (2024).
Modificado el 11 de septiembre de 2026 • FideScore™ 8.71 • Citar este artículo • Paq. Scorm (LMS) • Sugerir mejora • Compartir artículo • Imprimir artículo • Generar QR • Instalar aplicación • ark:28736/k6spdfd2b

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