Infancia y formación
Angelo Giuseppe Roncalli nació el 25 de noviembre de 1881 en Sotto il Monte, cerca de Bérgamo, en una familia campesina de recursos modestos y profunda fe cristiana. Fue el cuarto de trece hermanos. Ingresó en el seminario de Bérgamo en 1892 y, desde adolescente, empezó a escribir apuntes espirituales que, con el tiempo, formarían parte de su Diario del alma.1,2
Continuó sus estudios en Roma, en el Pontificio Seminario Romano, y recibió la ordenación sacerdotal el 10 de agosto de 1904. Al año siguiente fue nombrado secretario del obispo de Bérgamo, Giacomo Maria Radini Tedeschi. Acompañó al obispo en visitas pastorales y obras sociales, y enseñó historia de la Iglesia, patrística y apologética en el seminario.1,2
Durante la Primera Guerra Mundial sirvió primero en la sanidad militar y luego como capellán. Tras la guerra fue director espiritual del seminario de Bérgamo. Su formación, su labor pastoral y su experiencia junto a Radini Tedeschi marcaron su manera de entender el ministerio sacerdotal como servicio cercano a las personas.1,2
Servicio diplomático y episcopal
En 1921, el papa Benedicto XV lo llamó a Roma para presidir el Consejo central de la Obra de la Propagación de la Fe en Italia. En 1925, Pío XI lo nombró visitador apostólico en Bulgaria y lo consagró obispo. Adoptó como lema episcopal Oboedientia et Pax-«Obediencia y paz»-, que resumía una orientación espiritual que mantuvo durante su vida.1,2
En Bulgaria cultivó relaciones de amistad y cooperación con la Iglesia ortodoxa local. En 1934 fue destinado a la delegación apostólica en Turquía y Grecia, donde atendió también a los católicos de rito latino. La experiencia en países de mayoría no católica amplió su conocimiento de las Iglesias orientales y de las comunidades cristianas separadas de Roma.3,2
Durante la Segunda Guerra Mundial trabajó desde Estambul en favor de personas perseguidas. Su acción humanitaria contribuyó a salvar a numerosos judíos en los Balcanes, aunque las circunstancias y las vías de esa ayuda variaron según cada caso.2,4
En 1944 Pío XII lo nombró nuncio apostólico en Francia. Allí afrontó las tensiones entre el Gobierno francés y varios obispos vinculados al periodo de Vichy, y mantuvo contactos con figuras de la vida intelectual, entre ellas el filósofo Jacques Maritain. En 1953 fue creado cardenal y nombrado patriarca de Venecia.3,2




