Tras la muerte de Pío XII, Angelo Roncalli fue elegido Papa el 28 de octubre de 1958, adoptando el nombre de Juan XXIII,,. Su pontificado, de apenas cinco años, dejó una huella imborrable en la historia de la Iglesia,.
El «Papa bueno»
Juan XXIII se presentó al mundo como una auténtica imagen del Buen Pastor, caracterizado por su mansedumbre, gentileza, ingenio, valentía y sencillez. Realizó numerosas obras de misericordia, visitando prisioneros y enfermos, y acogiendo a personas de todas las naciones y religiones, mostrando un profundo sentido de paternidad hacia todos. La gente lo llamó el «Papa bueno» (il Papa della bontà),,.
Encíclicas importantes
Su magisterio social se plasmó en dos encíclicas fundamentales:
Además de estas, su primera encíclica, Ad Petri Cathedram (29 de junio de 1959), hizo un llamamiento a la reconciliación a nivel mundial y entre los cristianos, extendiendo su mano a los «hermanos separados»,,. En ella, el Papa Juan XXIII enfatizó la necesidad de unidad basada en la verdad, la integridad y la pureza, señalando que la ignorancia o el rechazo de la verdad son las únicas causas de discordia,. También destacó la hermandad de todos los hombres, creados por Dios para cooperar en la prosperidad común, no como enemigos,. Pidió a los líderes mundiales que buscaran la unidad y la paz, garantizando los derechos de todos y la libertad de los ciudadanos, el Estado y la Iglesia,.
Convocatoria del Concilio Vaticano II
El 25 de enero de 1959, Juan XXIII anunció su intención de convocar un concilio ecuménico, el Concilio Vaticano II, una iniciativa profética que sorprendió a muchos,. El Concilio no tenía como objetivo pronunciarse dogmáticamente, sino más bien pastoralmente, para mostrar cómo la doctrina de la Iglesia respondía a las necesidades de la gente en los tiempos modernos, sin proclamar nuevas verdades,,.
El Concilio Vaticano II se inauguró el 11 de octubre de 1962. Juan XXIII expresó sus metas en su discurso de apertura, Gaudet Mater Ecclesia, donde desestimó a los «profetas de calamidades» y enfatizó la necesidad de salvaguardar y enseñar la doctrina cristiana de manera más efectiva,. Su visión era la de un concilio de naturaleza pastoral que hablara de la misericordia y el amor de Dios, inaugurando una nueva era de esperanza para la humanidad. El Concilio buscaba una presentación más accesible de la doctrina católica, un aggiornamento que renovara la Iglesia con un celo pastoral más ardiente y una misión evangélica más ferviente,,.
Juan XXIII también instituyó la Comisión para la Revisión del Código de Derecho Canónico y fundó el Secretariado para la Promoción de la Unidad de los Cristianos, eligiendo al Cardenal Augustin Bea para dirigirlo, lo que sentó las bases para excelentes relaciones con las Iglesias Orientales,,.