El pontificado de Lando se enmarcó en un período conocido como la Saeculum obscurum (Edad Oscura), una época caracterizada por la debilidad del poder papal y la fuerte influencia de la nobleza romana sobre los asuntos de la Iglesia2. Durante este tiempo, las facciones romanas a menudo dictaban la elección y el destino de los papas. La información sobre la vida y las acciones de Lando es limitada, lo que refleja la escasez de documentos históricos detallados de este período turbulento2.
Desafíos Políticos y Eclesiásticos
El papado de Lando enfrentó importantes desafíos, tanto internos como externos. Internamente, la nobleza romana continuaba ejerciendo un control considerable sobre la ciudad y la Iglesia, lo que generaba constantes luchas por el poder y dificultaba la estabilidad pontificia2. Externamente, la Iglesia también lidiaba con amenazas de los sarracenos, que realizaban incursiones en territorios papales y perturbaban la paz en la región2.
