León VII fue un romano y sacerdote de San Sixto, y se cree que pudo haber sido un monje benedictino1. Fue elegido Papa el 3 de enero de 936, sucediendo al Papa Juan XI2. Su ascenso al pontificado estuvo fuertemente influenciado por Alberico II, príncipe y senador de los romanos, quien ejercía un poder considerable en la ciudad1. La autoridad de Alberico en Roma era disputada por Hugo, el rey de Italia (Langobardia), quien llegó a sitiar la ciudad1.
En este clima de conflicto, León VII convocó a Odón, el abad de Cluny, conocido por su gran influencia sobre Alberico y Hugo, para mediar la paz entre ellos1. Odón logró su objetivo, y un matrimonio entre Alberico y Alda, la hija de Hugo, estableció un entendimiento temporal entre los beligerantes1.

