El pontificado de León VIII tuvo lugar en el siglo X, una época conocida como la Saeculum Obscurum o «Edad Oscura», caracterizada por la debilidad papal y la fuerte injerencia de las familias nobles romanas y los emperadores germánicos en la elección y deposición de los papas1.
La Deposición de Juan XII
La elección de León VIII estuvo directamente ligada a la controvertida deposición del Papa Juan XII. Juan XII había sido acusado de diversos crímenes, incluyendo sacrilegio, simonía, perjurio, asesinato, adulterio e incesto2. El emperador Otón I, indignado por la conducta de Juan XII y por su supuesta traición, convocó un sínodo en San Pedro el 6 de noviembre de 963. Este sínodo, compuesto por cincuenta obispos italianos y alemanes, depuso a Juan XII el 4 de diciembre de 9632.
La Elección de León VIII
Tras la deposición de Juan XII, Otón I, de manera que la Catholic Encyclopedia califica de «igualmente ilegal», hizo elegir a León, un laico que era protonotario3. León era romano, hijo de un hombre llamado Juan, y su familia era conocida en el Clivus Argentarii3. Fue elegido papa el 4 de diciembre y consagrado obispo de Roma el 6 de diciembre. Para ello, recibió todas las órdenes menores de forma no canónica, sin los intervalos adecuados, por parte de Sico, obispo de Ostia3,2. Este procedimiento fue contrario a los cánones de la Iglesia y su entronización fue considerada inválida por la mayoría2.

