Alessandro Ottaviano de' Medici nació en Florencia en 15351. Su madre, Francesca Salviati, era hija de Giacomo Salviati y Lucrezia Medici, esta última hermana del Papa León X1,2. Desde temprana edad, Alessandro mostró una profunda piedad y un deseo sincero de entrar en el estado eclesiástico, aunque inicialmente no obtuvo el consentimiento de su madre1.
Tras la muerte de su madre, fue ordenado sacerdote. Posteriormente, el Gran Duque Cosme de Toscana lo envió como embajador ante el Papa Pío V, cargo que ocupó durante quince años1. Su carrera continuó con ascensos significativos: Gregorio XIII lo nombró Obispo de Pistoia en 1573, Arzobispo de Florencia en 1574 y cardenal en 15831.
En 1596, Clemente VIII lo envió como legado a Francia, donde desempeñó un papel crucial en la Iglesia al ayudar a reprimir la influencia hugonote en la corte de Enrique IV y a restaurar la religión católica1. A su regreso a Italia, fue nombrado prefecto de la Congregación de Obispos y Regulares. En 1600, se convirtió en Obispo de la diócesis suburbicaria de Albano, siendo luego transferido a Palestrina en 16021.
Alessandro de' Medici mantuvo una amistad cercana con San Felipe Neri, con quien compartía conversaciones espirituales y a quien consultaba en asuntos importantes. Se dice que San Felipe Neri predijo su elección al papado cuando Alessandro era embajador de Toscana en la corte de Pío V1.

