Milcíades fue elevado al papado el 2 de julio del 310 u 311 d.C., tras un período de sede vacante que siguió al exilio del Papa Eusebio1. La incertidumbre sobre el año exacto de su elección se debe a discrepancias en el Catálogo Liberiano de los Papas, aunque el 311 d.C. es el más probable1. Este período estuvo marcado por las complicaciones derivadas de la readmisión de los lapsi (apóstatas) que habían renegado de su fe durante la persecución de Diocleciano1,2.
Su pontificado se inició en un momento de gran trascendencia para el cristianismo. En el 311 d.C., los emperadores Galerio, Licinio y Constantino emitieron un edicto de tolerancia que puso fin a la Gran Persecución contra los cristianos, permitiéndoles practicar su fe y reconstruir sus lugares de culto1. Sin embargo, la persecución continuó en algunas regiones de Oriente bajo el emperador Maximino Daya1.
