Origen y formación
Giovanni Pietro Carafa nació cerca de Benevento el 28 de junio de 1476, en el seno de una noble familia napolitana. Su tío, el cardenal Oliviero Carafa, introdujo al joven en la corte pontificia y favoreció su formación eclesiástica. León X le envió como representante a Inglaterra y después lo destinó durante varios años a España. La experiencia española alimentó su rechazo hacia la dominación de la monarquía hispánica en Nápoles, sentimiento que influyó decisivamente en su política como papa.1
Carafa recibió una sólida educación humanística y teológica. Dominaba el griego y el hebreo mejor que muchos de sus contemporáneos y mantuvo una especial predilección por la teología escolástica de santo Tomás de Aquino. Su espiritualidad combinaba la austeridad ascética, la defensa estricta de la ortodoxia y una concepción exigente de la reforma eclesiástica.1
Obispo de Chieti y fundador de los teatinos
En 1506 recibió el episcopado de Chieti, cuyo nombre latino, Theate, originó el apelativo de teatino. En 1524 renunció a sus beneficios eclesiásticos y entró en la congregación de clérigos regulares fundada por san Cayetano de Thiene. La congregación había nacido aquel mismo año para renovar la vida del clero y fomentar entre los fieles una práctica más fervorosa de la virtud.1,2
La fundación fue aprobada por Clemente VII el 24 de junio de 1524. San Cayetano y sus compañeros profesaron solemnemente en Roma el 14 de septiembre siguiente. Los teatinos combinaron la vida común, la pobreza, la predicación, la atención hospitalaria y la reforma de las costumbres. Carafa ejerció como su primer superior general y aportó a la congregación una orientación particularmente rigurosa.2
El saqueo de Roma de 1527 obligó a los teatinos a retirarse temporalmente a Venecia. Más tarde, Pablo III reconoció la utilidad de la congregación para la reforma del clero y llamó de nuevo a sus miembros a Roma. Esta trayectoria resulta fundamental para comprender a Carafa: antes de llegar al papado, ya representaba un modelo de renovación católica basado en la disciplina, la austeridad y la defensa doctrinal.1




