Origen familiar y formación
Francesco Todeschini Piccolomini nació en Siena el 29 de mayo de 1439. Era hijo de una hermana del cardenal Eneas Silvio Piccolomini, que más tarde sería elegido papa con el nombre de Pío II. Durante su infancia vivió en condiciones económicas difíciles, hasta que su tío lo acogió en su propia casa, le transmitió el apellido y las armas de la familia Piccolomini y supervisó personalmente su educación.1
Estudió Derecho en la Universidad de Perugia y obtuvo el doctorado en Derecho canónico. Su formación jurídica resultaría decisiva para su posterior actividad en la curia romana, en las legaciones pontificias y en la administración eclesiástica. Tras completar sus estudios, su tío lo incorporó rápidamente al servicio de la Iglesia.1
Primeros cargos eclesiásticos
Pío II lo nombró arzobispo de Siena poco después de la obtención del doctorado. El 5 de marzo de 1460 lo creó cardenal diácono con el título de San Eustaquio. Al mes siguiente, lo envió como legado pontificio a la Marca de Ancona, acompañado por el experimentado obispo de Marsico como consejero.1
La juventud de Piccolomini constituía entonces su principal inconveniente. Sin embargo, su actuación en la legación y su posterior trabajo en la curia mostraron capacidad administrativa, integridad personal y competencia diplomática. El cardenal destacó también por su dominio de la lengua alemana, adquirida durante su educación en el entorno de su tío.1
El papa Pablo II lo envió como legado a Alemania. La misión alcanzó un resultado muy satisfactorio y consolidó la reputación de Piccolomini como diplomático y administrador. Su experiencia internacional le permitió conocer directamente las tensiones políticas y religiosas que afectaban al Sacro Imperio y a la Iglesia latina.1



