Giovanni Angelo Medici nació en Milán el 31 de marzo de 1499, en una familia de humildes circunstancias que no estaba relacionada con la influyente casa florentina Medici hasta que él ascendió al trono papal1. Su padre, Bernardino, se había establecido en Milán y se dedicaba a la recaudación de impuestos. Giovanni Angelo y su hermano mayor, Giangiacomo, ambos demostraron ser ambiciosos, aunque por caminos diferentes. Mientras Giangiacomo se convirtió en un exitoso soldado de fortuna, Giovanni Angelo se dedicó a los estudios1.
Estudió filosofía, medicina y derecho en Pavía y Bolonia, obteniendo un doctorado en derecho y ganando reputación como jurista1. A los veintiocho años, decidió abrazar el estado eclesiástico y se trasladó a Roma el 26 de diciembre de 1527, exactamente 32 años antes de su elección como Papa1. En Roma, el Papa Clemente VII le otorgó el cargo de protonotario. Su inteligencia, diligencia y confiabilidad le valieron la confianza del Papa Pablo III, quien lo empleó como gobernador en varias ciudades de los Estados Pontificios1. Hacia el final del reinado de Pablo III, Medici fue nombrado cardenal-presbítero con el título de S. Pudenziana1. Julio III lo designó legado en la Romaña y comandante de las tropas papales1.

