Infancia y formación
Francesco Saverio Castiglioni nació en Cingoli, en los Estados Pontificios, el 20 de noviembre de 1761, en el seno de una familia noble. Recibió su primera formación en el colegio de los jesuitas de Osimo y posteriormente estudió Derecho canónico en Bolonia y Roma. En la capital pontificia colaboró con su maestro Devoti en la preparación de las Institutiones, obra publicada en 1792.1
Castiglioni desarrolló desde sus primeros años una especial competencia en Derecho canónico. También cultivó la numismática y los estudios bíblicos, disciplinas que contribuyeron a su reputación de eclesiástico culto y meticuloso.1
Primeros cargos eclesiásticos
Cuando Devoti recibió el nombramiento de obispo de Anagni, Castiglioni pasó a ejercer como vicario general de aquella diócesis. Más tarde desempeñó el mismo cargo junto al obispo Severoli en Cingoli y llegó a ser provost de la catedral de su ciudad natal.1
En 1800, el papa Pío VII lo nombró obispo de Montalto. Poco después, Castiglioni pasó a la diócesis de Cesena, donde desarrolló su ministerio episcopal en un contexto político dominado por la expansión francesa en Italia.1
Resistencia a la autoridad napoleónica
Durante la dominación francesa, Castiglioni rechazó prestar juramento de fidelidad al rey de Italia. Las autoridades lo arrestaron y lo trasladaron primero a Macerata, después a Mantua y finalmente a Francia. Esta experiencia reforzó su imagen de obispo fiel a la Santa Sede y poco dispuesto a subordinar la autoridad eclesiástica a los proyectos políticos napoleónicos.1
En 1816, Pío VII lo creó cardenal. En 1822, el papa León XII lo nombró obispo de Frascati y gran penitenciario, cargo relacionado con la administración del sacramento de la Penitencia en el ámbito de la Curia Romana. Castiglioni ya había figurado entre los candidatos al pontificado en el cónclave de 1823.1





