El lema del pontificado de Pío X fue Instaurare Omnia in Christo («Renovar todas las cosas en Cristo»),. Este programa abarcó diversas áreas de la vida eclesiástica, buscando restaurar la disciplina sagrada y la pureza de la fe.
Lucha contra el Modernismo
Pío X es especialmente conocido por su enérgica condena del Modernismo, al que llamó «la síntesis de todas las herejías»,,. En su primera encíclica, ya había señalado los peligros de ciertos nuevos métodos teológicos basados en el Agnosticismo y el Inmanentismo, que despojaban a la doctrina de la fe de su verdad objetiva, absoluta e inmutable, especialmente cuando se asociaban con una crítica subversiva de la Sagrada Escritura y de los orígenes del Cristianismo.
En 1907, publicó el Decreto Lamentabili sane exitu (también conocido como el Syllabus de Pío X), que condenaba sesenta y cinco proposiciones. La mayoría de estas proposiciones se referían a la Sagrada Escritura, su inspiración y la doctrina de Jesús y los Apóstoles, mientras que otras se relacionaban con el dogma, los sacramentos y el primado del Obispo de Roma.
Poco después, el 8 de septiembre de 1907, apareció la famosa encíclica Pascendi Dominici Gregis, que exponía y condenaba el sistema del Modernismo,,. La encíclica señalaba el peligro del Modernismo en relación con la filosofía, la apologética, la exégesis, la historia, la liturgia y la disciplina, y mostraba la contradicción entre esta innovación y la antigua fe,. Pío X estableció reglas para combatir eficazmente estas doctrinas perniciosas. La encíclica argumentaba que el Modernismo, al basarse en el agnosticismo, negaba la capacidad de la razón humana para conocer a Dios y reducía la religión a un sentimiento interno,. Este enfoque, según Pío X, abría la puerta al ateísmo y a la creencia de que todas las religiones son verdaderas. El Papa Benedicto XV, su sucesor, renovó plenamente esta condena, advirtiendo contra el «espíritu del Modernismo» que generaba un «vivo disgusto por todo lo que sabe a antigüedad».
Reformas Litúrgicas y Promoción de la Eucaristía
Pío X implementó importantes reformas litúrgicas. Su encíclica Tra le sollecitudini (1903) buscó restaurar el canto sacro, especialmente el Canto Gregoriano, y combatir los abusos musicales en la liturgia.
Uno de sus legados más significativos fue su promoción de la Eucaristía. Sus decretos recomendaron formalmente la comunión diaria, cuando fuera posible, y permitieron que los niños se acercaran al altar al alcanzar el uso de razón. También facilitó la comunión de los enfermos. Estas medidas buscaban fomentar una participación más activa y frecuente de los fieles en la vida sacramental.
Reorganización de la Curia Romana y Derecho Canónico
Desde el inicio de su pontificado, Pío X se dedicó a reorganizar la Curia Romana. También inició el trabajo en el Código de Derecho Canónico, que sería promulgado por su sucesor, Benedicto XV,. Esta iniciativa fue parte de su esfuerzo por una reforma real de la disciplina sagrada.
Otros Aspectos del Pontificado
Relación Iglesia-Estado en Francia: En 1905, el gobierno francés denunció el concordato de 1801 y decretó la separación de la Iglesia y el Estado,. Pío X condenó firmemente esta ley y prohibió las asociaciones culturales propuestas por el gobierno para la administración de la propiedad eclesiástica, considerándolas no canónicas. Aunque esta acción implicó la pérdida de bienes de la Iglesia en Francia, el Papa consideró que la libertad de la Iglesia era más importante que las posesiones materiales. Esta postura permitió a la Santa Sede nombrar obispos franceses directamente, sin la interferencia del poder civil.
Revisión de la Vulgata y el Instituto Bíblico: Pío X estableció una comisión para la revisión y corrección del texto de la Vulgata, trabajo que fue encomendado a los monjes benedictinos. En 1909, fundó el Instituto Bíblico para estudios escriturísticos, a cargo de la Compañía de Jesús.
Caridad y Preocupación por los Oprimidos: Pío X siempre estuvo activamente preocupado por los débiles y oprimidos. Denunció el maltrato de los indígenas en las plantaciones de caucho de Perú y fomentó las misiones indígenas en ese país. Envió una comisión de ayuda después del terremoto de Messina y albergó refugiados a sus expensas. Sus obras de caridad fueron tan extensas que la gente se preguntaba de dónde obtenía tanto dinero.
Sencillez Personal: La sencillez de sus hábitos personales y la santidad de su carácter eran notables. Solía predicar públicamente sobre el evangelio del día en uno de los patios del Vaticano cada domingo. Se sentía incómodo con la solemnidad de la corte papal y se negó a conferir títulos de nobleza a sus familiares, diciendo: «El Señor los ha hecho hermanos del Papa, eso debería bastar».