Es importante distinguir a Silvestre III de otros papas que llevaron el mismo nombre.
San Silvestre I (314-335 d.C.)
San Silvestre I es recordado más por los eventos que tuvieron lugar durante su pontificado que por sus actos personales. Sucedió a San Melquíades en el año 314, poco después de que el Edicto de Milán concediera la libertad al cristianismo. Su papado coincidió con el reinado del emperador Constantino, y muchas leyendas, aunque sin valor histórico, crecieron en torno a su relación, como la de la «Donación de Constantino». San Silvestre I estuvo representado en el sínodo de Arlés en 314 y en el Primer Concilio Ecuménico de Nicea en 325, donde se condenó la herejía arriana. Fue enterrado en el cementerio de Priscila en la Vía Salaria en 335, y sus reliquias fueron trasladadas más tarde a la iglesia de San Silvestre in Capite. Su fiesta se celebra el 31 de diciembre en Occidente.
Silvestre II (999-1003 d.C.)
Silvestre II, cuyo nombre de nacimiento era Gerberto de Aurillac, fue el 139º Papa y el primer papa francés, reinando desde 999 hasta 1003,. Fue una figura intelectual destacada de su tiempo, un erudito que promovió el interés en la ciencia, las matemáticas y la filosofía,. Sus relaciones con el emperador Otón III fueron muy amistosas. Se le atribuye la introducción del ábaco y el concepto de cero a los eruditos europeos. Silvestre II tomó medidas enérgicas contra los abusos clericales, como la simonía y el concubinato, y se esforzó por asegurar que solo hombres capaces y de vida intachable recibieran el cargo episcopal. Falleció en Roma el 12 de mayo de 1003,.