San Sixto I ejerció como Papa desde aproximadamente el año 115 hasta el 125 d.C., durante el reinado del emperador Adriano1. Las fuentes varían ligeramente en cuanto a las fechas exactas de su pontificado; algunas lo sitúan entre 114 y 124, o 114 y 128, mientras que otras lo ubican de 117 a 1262. Todas las autoridades concuerdan en que su liderazgo duró alrededor de diez años2.
Durante este tiempo, la comunidad cristiana estaba en proceso de establecer sus estructuras y enseñanzas, enfrentando al mismo tiempo persecuciones esporádicas por parte del Imperio Romano1. Sixto I sucedió a San Alejandro I y fue seguido por San Telesforo2,3.

