Nombre y elección pontificia
Sixto III nació en Roma y recibió el nombre de Xisto-Xystus en latín-. Antes de su elección destacó entre el clero romano y mantuvo correspondencia con san Agustín de Hipona. Accedió al pontificado después de la muerte de san Celestino I, en un momento marcado por las consecuencias del Concilio de Éfeso, celebrado en 431.1
La tradición histórica sitúa el comienzo de su pontificado el 31 de julio de 432. Su gobierno concluyó con su muerte en 440. Algunas síntesis cronológicas ofrecen el 18 de agosto como fecha final del pontificado, mientras que la tradición litúrgica conmemora su memoria el 28 de marzo.1,2
Contexto eclesial
Sixto III recibió una Iglesia que todavía padecía las divisiones provocadas por la controversia nestoriana. El conflicto enfrentaba, entre otras cuestiones, dos formas de expresar el misterio de Cristo: la tradición alejandrina insistía en la unidad personal del Verbo encarnado, mientras que la tradición antioquena ponía mayor énfasis en la integridad de la humanidad de Jesucristo. La disputa también estaba relacionada con la rivalidad entre las sedes de Alejandría, Antioquía y Constantinopla.3
El Concilio de Éfeso condenó la doctrina atribuida a Nestorio y confirmó la legitimidad del título mariano Theotokos, traducido habitualmente como «Madre de Dios» o «Portadora de Dios». El concilio vinculó esta afirmación a la doctrina de la unión hipostática: el único Jesucristo es verdaderamente Dios y verdaderamente hombre.3





