Origen y formación
Francesco della Rovere nació cerca de Savona el 21 de julio de 1414, en una familia humilde. Desde joven quedó destinado a la vida franciscana e ingresó en la Orden de los Hermanos Menores. Estudió filosofía y teología en la Universidad de Pavía, donde alcanzó una sólida reputación intelectual. Más tarde enseñó en Padua, Bolonia, Pavía, Siena y Florencia. Entre sus alumnos figuró el cardenal Basilio Besarión.1
Antes de recibir la púrpura cardenalicia ocupó responsabilidades dentro de su orden, entre ellas las de procurador en Roma y provincial de Liguria. El papa Pablo II lo creó cardenal presbítero de San Pedro Encadenado en 1467. Su actividad intelectual continuó durante los años siguientes, especialmente en el campo de la teología mariana y sacramental.1
Obras teológicas
En 1470 publicó un tratado sobre la Preciosísima Sangre de Cristo y otro sobre la Inmaculada Concepción. En esta última obra procuró armonizar las posiciones teológicas de santo Tomás de Aquino y de san Buenaventura con la tradición franciscana vinculada a Juan Duns Escoto. Su propósito consistía en mostrar que las diferencias terminológicas entre ambas escuelas no implicaban necesariamente una oposición doctrinal absoluta.1
La orientación teológica de Sixto IV también aparece en su documento Superna Caelestis, dedicado a la canonización de san Buenaventura. Allí presenta la santidad como fruto de la unión con Cristo, de la humildad y de la vida virtuosa, y atribuye a los santos una función ejemplar y protectora para la Iglesia.2





