Giambattista Castagna nació en Roma el 4 de agosto de 1521. Su padre, Cosimo Castagna, era un noble genovés, y su madre, Costanza Ricci, era romana y hermana del Cardenal Jacovazzi1. Desde joven, Castagna se dedicó a los estudios, obteniendo un doctorado en derecho civil y canónico en la Universidad de Bolonia, después de haber estudiado en varias universidades italianas1.
Su carrera eclesiástica y diplomática fue notable. Comenzó como auditor de su tío, el Cardenal Girolamo Verallo, a quien acompañó como datario en una legación papal a Francia1. A su regreso a Italia, el Papa Julio III lo nombró referendario de la Signatura de Justicia y, el 1 de marzo de 1553, Arzobispo de Rossano. Fue ordenado sacerdote el 30 de marzo y consagrado obispo el 4 de abril por el Cardenal Verallo1.
Servicio Diplomático y Administrativo
A lo largo de su vida, Castagna ocupó numerosos cargos de importancia, demostrando gran prudencia y capacidad administrativa1.
Gobernador: Sirvió como gobernador de Fano en 1555 bajo Julio III, y brevemente como gobernador de Perugia y Umbría bajo Pablo IV1.
Concilio de Trento: Entre 1562 y 1563, participó en el Concilio de Trento, donde presidió varias congregaciones y fue reconocido por su erudición1.
Nuncio Apostólico: Acompañó al cardenal legado Buoncompagni (futuro Gregorio XIII) a España en 1565, donde permaneció siete años como nuncio papal en la corte de Felipe II. Tras regresar a Italia, renunció voluntariamente a la sede arzobispal de Rossano en enero de 1573. Posteriormente, Gregorio XIII lo envió como nuncio a Venecia y luego como gobernador a Bolonia en 15771.
Legado Extraordinario y Cardenal: Un año después, fue enviado como legado extraordinario a Colonia para representar a Gregorio XIII en la conferencia de paz entre Felipe II y las Provincias Unidas. A su regreso a Roma, fue nombrado Consultor del Santo Oficio y del Estado Eclesiástico. El 12 de diciembre de 1583, Gregorio XIII lo creó cardenal presbítero con el título de San Marcello, y el 8 de octubre de 1584, lo nombró legado de Bolonia. Durante el pontificado de Sixto V (1585-1590), ejerció una gran influencia, llegando a ser Inquisidor General del Santo Oficio el 19 de noviembre de 15861.

