La parábola forma parte del discurso escatológico de Jesús, situado en Mateo 24-25. Este discurso aborda la venida gloriosa del Hijo del Hombre, la vigilancia cristiana y la responsabilidad de los discípulos ante el juicio de Dios.
Mateo reúne en este capítulo tres enseñanzas relacionadas:
- La parábola de las diez vírgenes.
- La parábola de los talentos.
- La escena del juicio de las ovejas y las cabras.
Las dos primeras exhortan a vivir con vigilancia y fidelidad. La última muestra el desenlace universal de la historia. Jesús ya no emplea la fórmula habitual «el Reino de los cielos es semejante a...», sino que describe directamente la venida gloriosa del Hijo del Hombre y su acción judicial. San Juan Crisóstomo observó que este cambio hace más solemne el discurso: Cristo no ofrece únicamente una comparación, sino que anuncia el juicio definitivo.2
La escena culmina el ministerio público de Jesús antes de la pasión. La proclamación de su gloria futura contrasta con la humillación que está a punto de sufrir. El que será entregado, condenado y crucificado aparecerá finalmente como Rey de todas las naciones.3


