La parábola aparece en los tres Evangelios sinópticos:
- Mateo 21,33-46.
- Marcos 12,1-12.
- Lucas 20,9-19.
Jesús cuenta que un propietario plantó una viña, la protegió con una cerca, excavó un lagar y levantó una torre. Después la arrendó a unos viñadores y marchó lejos. Cuando llegó el tiempo de la vendimia, envió criados para recibir la parte correspondiente de los frutos.
Los viñadores golpearon a uno, mataron a otro y apedrearon a un tercero. El propietario envió más criados, pero los arrendatarios volvieron a maltratarlos. Finalmente mandó a su hijo, pensando que respetarían su autoridad. Los viñadores, sin embargo, lo reconocieron como heredero y decidieron matarlo para apoderarse de la herencia.
En la versión de Mateo, arrojaron al hijo fuera de la viña y lo mataron. En Marcos y Lucas también aparece la expulsión y muerte del hijo, un detalle que anticipa la pasión de Cristo fuera de la ciudad de Jerusalén. El propietario acaba con los viñadores y entrega la viña a otros que le proporcionarán los frutos en el momento oportuno.1,2,3



