El Código de Derecho Canónico y otras instrucciones eclesiales detallan los deberes esenciales del párroco:
Enseñanza y Evangelización
El párroco tiene la obligación de proclamar íntegramente la Palabra de Dios a los feligreses. Esto incluye la predicación, especialmente la homilía en domingos y fiestas de precepto, y la instrucción catequética. Debe fomentar obras que promuevan el espíritu del Evangelio, incluso en lo que respecta a la justicia social, y prestar especial atención a la educación católica de niños y jóvenes. También se esfuerza por llevar el mensaje del Evangelio a aquellos que se han alejado de la práctica religiosa o no profesan la fe verdadera.
Santificación y Administración de Sacramentos
La Santísima Eucaristía debe ser el centro de la asamblea parroquial de los fieles, y el párroco debe procurar que los fieles se alimenten de ella y se acerquen frecuentemente a los sacramentos de la Eucaristía y la Penitencia,. Las funciones sacramentales especialmente encomendadas al párroco incluyen,:
La administración del Bautismo.
La administración de la Confirmación a quienes están en peligro de muerte,.
La administración del Viático y la Unción de los Enfermos, y la impartición de la bendición apostólica,.
La asistencia a los matrimonios y la bendición nupcial,.
La celebración de los ritos fúnebres,.
La bendición de la pila bautismal en tiempo pascual, la dirección de procesiones fuera de la iglesia y las bendiciones solemnes fuera de la iglesia,.
La celebración eucarística más solemne los domingos y días de precepto,.
El párroco es el moderador de la liturgia en su parroquia bajo la autoridad del obispo diocesano, y debe vigilar para que no se introduzcan abusos,.
Gobierno Pastoral y Cuidado de la Comunidad
El párroco debe esforzarse por conocer a los fieles encomendados a su cuidado, visitando las familias, compartiendo sus preocupaciones, ansiedades y dolores, y fortaleciéndolos en el Señor,. Con amor generoso, debe ayudar a los enfermos, especialmente a los moribundos, confortándolos con los sacramentos y encomendando sus almas a Dios,. Presta particular diligencia a los pobres, afligidos, solitarios, exiliados y aquellos con dificultades especiales,. Fomenta el crecimiento de la vida cristiana en la familia y apoya a los cónyuges y padres en el cumplimiento de sus deberes,.
Además, el párroco está obligado a reconocer y promover el papel propio de los laicos en la misión de la Iglesia, fomentando sus asociaciones religiosas,. Colabora con su obispo y el presbiterio diocesano, procurando que los fieles se sientan miembros de la diócesis y de la Iglesia universal,.