La parroquia, como célula de la diócesis, debe ser un ejemplo sobresaliente de apostolado comunitario, uniendo la diversidad humana y insertándola en la universalidad de la Iglesia1. Es el lugar donde el «misterio» mismo de la Iglesia está presente y opera localmente3. Aunque la tarea de la Iglesia en la actualidad es vasta y no puede dejarse solo a la parroquia, esta sigue gozando de una nueva y prometedora temporada3.
El párroco es el pastor propio de la parroquia que le ha sido encomendada, ejerciendo el cuidado pastoral de la comunidad bajo la autoridad del obispo diocesano. Comparte el ministerio de Cristo y cumple las funciones de enseñar, santificar y gobernar, con la cooperación de otros presbíteros o diáconos y con la ayuda de fieles laicos5.
Orígenes Históricos
Las primeras comunidades cristianas se formaron en las ciudades, y el obispo y su clero realizaban todo el servicio divino. Los fieles fuera de las ciudades acudían a la ciudad o eran visitados periódicamente por clérigos6,7. En el siglo IV, surgieron grupos suficientemente grandes en los pueblos para ser atendidos por un clero residente. En el Oriente, las iglesias de las ciudades y del campo se organizaron muy temprano, con sacerdotes rurales y obispos de aldea (corepíscopos)6.
En el siglo V, debido al aumento de fieles, fue necesario establecer sacerdotes residentes en las zonas rurales, dando origen a las iglesias parroquiales8. Estas eran conocidas como ecclesiae rusticanae, parochitanae, diocesanae, diocesis, parochia, o ecclesiae baptismates, porque solo en ellas se podía administrar el sacramento del Bautismo. También se les llamaba tituli majores para distinguirlas de las iglesias privadas o tituli minores8. La división de las ciudades en parroquias distintas e individuales no se generalizó hasta el siglo XI9.
Tipos de Parroquias
Generalmente, una parroquia es territorial, abarcando a todos los fieles cristianos de un determinado territorio10. Sin embargo, cuando es conveniente, se pueden establecer parroquias personales determinadas por razón del rito, la lengua, la nacionalidad de los fieles cristianos de un territorio, o incluso por alguna otra razón10.
Una cuasi-parroquia es equivalente a una parroquia, siendo una comunidad definida de fieles cristianos en una Iglesia particular, confiada a un sacerdote como su pastor propio, pero que aún no ha sido erigida como parroquia debido a circunstancias particulares11.
