El término Pascua Florida tiene sus raíces en la liturgia y la cultura de la Iglesia, particularmente en las naciones de habla latina. La palabra «Pascua» proviene del hebreo Pesach, que significa «paso», refiriéndose al paso del ángel exterminador en Egipto y, en el contexto cristiano, al paso de Cristo de la muerte a la vida1. El adjetivo «Florida» se añade para evocar la floración o el florecimiento, haciendo alusión a las ramas y flores con las que Jesús fue recibido en Jerusalén2.
En el calendario litúrgico romano, el Domingo de Ramos es conocido como Dominica in Palmis o Dies Palmarum2. Sin embargo, debido a la costumbre de bendecir flores y entrelazarlas con las palmas, también se le ha llamado Dominica florida o dies floridus2. Este día, que inicia la Semana Santa, es de la más alta jerarquía litúrgica, sin permitirse siquiera una conmemoración de otro tipo en la Misa2. La procesión de las palmas es una característica central de la celebración, una práctica que se remonta a los primeros siglos de la Iglesia y que se ha mantenido viva, con orígenes que se encuentran incluso en Jerusalén, según los relatos de Egeria1. En la tradición griega, este día también es conocido como Kyriake tou Lazarou o Domingo de Lázaro, ya que la resurrección de Lázaro se celebra el día anterior2,1.

