Bulas de la época de los descubrimientos
Inter Cætera (1493) concedió a los monarcas españoles el título sobre los territorios descubiertos, estableciendo la base para el patronato en el Nuevo Mundo1.
Universalis Ecclæ (1508) amplió este privilegio, otorgando al rey de España la ius patronatus sobre todas las iglesias y fundaciones religiosas que se erigieran en América, así como el derecho de nombrar obispos y abades2.
Desarrollo del Patronato Real Universal
A lo largo del siglo XVII y XVIII, la Corona española consolidó sus prerrogativas mediante leyes reales que delegaban en los virreyes la autoridad para nombrar párrocos y administrar los bienes eclesiásticos. En 1753, el Papa Benedicto XIV extendió formalmente el derecho de nominación a casi todos los beneficios españoles, creando lo que se conoció como Patronato Real Universal, que abarcaba tanto la península como las colonias americanas1.
