El Pentecostés del Antiguo Testamento
El término Pentecostés proviene del griego pentēkostē («cincuenta»). En la tradición judía se celebraba cincuenta días después de la Pascua como fiesta de la cosecha y recordatorio de la liberación de Egipto (Éxodo 12:37). Esta celebración prefiguró la revelación del Espíritu en el Nuevo Testamento1.
El evento del Nuevo Testamento
En los Hechos de los Apóstoles se relata que, reunidos en el Salón de los Apóstoles, los doce fueron llenos del Espíritu Santo con «un ruido como de viento recio» y «lenguas de fuego» que les permitieron hablar en distintas lenguas (Hechos 2:1‑4). Este «bautismo del Espíritu Santo» es descrito como el nacimiento de la Iglesia y la primera manifestación del poder del Espíritu para testificar la Resurrección1,3.
