La expresión píldora del día después designa una forma de anticoncepción de urgencia. El término puede inducir a pensar que siempre actúa antes de la fecundación y que, por tanto, impide necesariamente que comience un embarazo. Sin embargo, la denominación no describe por sí sola el mecanismo concreto de cada medicamento. La Congregación para la Doctrina de la Fe distingue entre los métodos que impiden la concepción y los que actúan después de la fecundación, cuando ya existe un embrión.1
La Academia Pontificia para la Vida describió en 2000 preparados hormonales que podían contener estrógenos, una combinación de estrógenos y progestágenos, o solo progestágenos. Aquel documento examinó el uso de la píldora dentro de las setenta y dos horas posteriores a una relación considerada potencialmente fértil. Esa descripción corresponde a los preparados y a los conocimientos analizados en ese momento; no equivale a una explicación exhaustiva de todos los productos actuales ni de sus pautas de uso.2

