Orígenes y nombramiento
Pilato pertenecía a la gens Pontii, una familia samnite de origen ecuestre, y fue nombrado procónsul de Judea alrededor del año 26 d.C., sustituyendo a Valerio Grato1. Su nombramiento se debió, según la Enciclopedia Católica, a la influencia de Séjano1.
Funciones del procónsul
Como procónsul, Pilato tenía autoridad financiera y, sobre todo, poder judicial supremo en la provincia, incluido el derecho a dictar penas de muerte, aunque la práctica local delegaba la ejecución al Sanedrín cuando era posible2. Su residencia oficial se encontraba en la ciudad de Cesárea, y solo se desplazaba a Jerusalén en épocas de fiestas para mantener el orden3.
