Concepto bíblico y patrístico
La Sagrada Escritura describe al demonio como «el león rugiente que anda alrededor buscando a quien devorar» (1 Pedro 5, 8) y muestra a Jesús expulsando demonios como señal de su autoridad divina. La tradición patrística y la enseñanza magisterial continúan esta visión, afirmando que la posesión es la forma más grave de opresión demoníaca1.
Enseñanza del Catecismo
El Catecismo de la Iglesia Católica define el exorcismo como la oración pública y autoritaria que, en nombre de Jesucristo, libera a la persona o al objeto del dominio del maligno2. El mismo texto distingue entre el exorcismo menor (presente en el bautismo) y el exorcismo mayor, reservado al sacerdote con permiso episcopal2.
