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Primer viaje misionero de Pablo

El primer viaje misionero de Pablo fue la expedición evangelizadora emprendida por Pablo y Bernabé desde Antioquía de Siria, aproximadamente entre los años 45 y 49. El recorrido atravesó Chipre y varias ciudades de Asia Menor, fundó comunidades cristianas entre judíos y gentiles, afrontó oposición y persecución, y terminó con el regreso de los misioneros a Antioquía. El relato principal aparece en los capítulos 13 y 14 de los Hechos de los Apóstoles.

Cuadro resumen[Datos abiertos]
NombrePrimer viaje misionero de Pablo
CategoríaEvento
DescripciónExpedición evangelizadora que fundó comunidades cristianas en Chipre y Asia Menor, predicó en sinagogas, adaptó el discurso al público y enfrentó persecución, terminando con el regreso a Antioquía
ReferenciasHechos 13-14
Contexto HistóricoComunidad cristiana dinámica de Antioquía que envió a Bernabé y Saulo bajo la dirección del Espíritu Santo
Duraciónaprox. 4 años
Fecha de Fin49
Fecha de Inicio45
ImportanciaConsolidó la apertura del Evangelio a los gentiles, estableció el modelo de fundación de iglesias y marcó el ascenso de Pablo como líder misionero
Lugar de OrigenAntioquía de Siria
Personas relacionadasLucas (autor del Evangelio y Hechos)
Personas RelacionadasPablo, Bernabé, Juan Marcos, Sergio Paulo (procónsul), Barjesús/Elimas
TipoEvangelización, Misión apostólica, siglo I
UbicaciónChipre, Perge (Panfilia), Antioquía de Pisidia, Iconio, Listra, Derbe, Atalia y regreso a Antioquía de Siria

Tabla de contenido

Contexto y finalidad de la misión

La Iglesia de Antioquía de Siria constituía una comunidad cristiana especialmente dinámica. Entre sus profetas y maestros figuraban Bernabé, Simeón llamado Níger, Lucio de Cirene, Manaén y Saulo, nombre hebreo de Pablo. Durante el culto y el ayuno, el Espíritu Santo mandó apartar a Bernabé y a Saulo para una misión concreta. La comunidad ayunó, oró, les impuso las manos y los envió.1

La iniciativa misionera no nació, por tanto, de un proyecto meramente personal. Lucas presenta la expedición como una misión discernida por la Iglesia y confiada a la acción del Espíritu Santo. Juan Crisóstomo interpretó posteriormente la imposición de manos como una manifestación visible de una llamada cuyo origen último estaba en el Espíritu, no en una autoridad humana aislada.2

La misión tenía una dimensión universal. Pablo y Bernabé anunciaron a Israel el cumplimiento de las promesas hechas a los patriarcas, pero también llevaron el Evangelio a los pueblos no judíos. La apertura de la fe a los gentiles constituye la clave teológica con la que los misioneros interpretaron su propia actividad al regresar a Antioquía.3

Itinerario general

El itinerario descrito por Lucas puede dividirse en varias etapas:

  1. Antioquía de Siria, Seleucia y Chipre.
  2. Salamina y Pafos.
  3. Perge de Panfilia.
  4. Antioquía de Pisidia.
  5. Iconio.
  6. Listra.
  7. Derbe.
  8. Regreso por Listra, Iconio, Antioquía de Pisidia, Perge y Atalia.
  9. Navegación desde Atalia hasta Antioquía de Siria.1,3

La ruta no debe representarse como un simple desplazamiento por una provincia homogénea. El recorrido atravesó territorios con distintas identidades administrativas, étnicas y culturales. Chipre era una isla bajo administración romana; Panfilia ocupaba la franja meridional de Asia Menor; Pisidia y Licaonia designaban regiones con una historia propia; y las ciudades visitadas podían pertenecer a estructuras provinciales distintas de las que sugieren sus nombres tradicionales.

Antioquía de Pisidia, por ejemplo, era una colonia romana situada en la zona meridional de Asia Menor, próxima a Pisidia y vinculada a las comunicaciones entre la costa y el interior. La ciudad poseía población romana, griega, frigia y judía.4 La identificación de Derbe como ciudad de Licaonia y su vinculación con la frontera de Galacia muestran igualmente la complejidad política del territorio recorrido.5

Chipre: de Salamina a Pafos

Salamina

Pablo y Bernabé partieron de Seleucia, el puerto de Antioquía, y navegaron hasta Chipre, patria de Bernabé. Llegaron a Salamina, importante ciudad de la costa oriental, y anunciaron allí la palabra de Dios en las sinagogas judías. Juan Marcos los acompañaba como colaborador.1

La elección de Chipre tenía una lógica humana y misionera. Bernabé conocía la isla y podía facilitar el contacto con sus habitantes. Sin embargo, Lucas presenta la actividad no como una empresa privada de Bernabé, sino como la primera etapa de una misión confiada por la Iglesia de Antioquía.

El anuncio comenzó en las sinagogas. Esta práctica permitía a los misioneros dirigirse a personas familiarizadas con las Escrituras de Israel y presentar a Jesús como el Mesías prometido. También ofrecía un espacio natural para el diálogo con los gentiles simpatizantes del judaísmo, llamados habitualmente «temerosos de Dios».

Pafos y el procónsul Sergio Paulo

Después de atravesar la isla, los misioneros llegaron a Pafos, centro administrativo situado en la costa occidental. Allí encontraron a Barjesús, también llamado Elimas, un mago y falso profeta judío relacionado con el procónsul Sergio Paulo. El gobernador romano quiso escuchar la palabra de Dios, pero Elimas intentó apartarlo de la fe.1

Pablo, lleno del Espíritu Santo, denunció la oposición de Elimas y anunció que quedaría ciego durante un tiempo. La ceguera sobrevino inmediatamente. Sergio Paulo, impresionado tanto por el signo como por la enseñanza sobre el Señor, creyó.1

Este episodio ocupa un lugar decisivo en el relato. A partir de Pafos, Lucas deja de presentar habitualmente a los misioneros como «Bernabé y Saulo» y coloca a Pablo en primer lugar. La tradición histórica posterior interpretó este cambio como señal del liderazgo creciente de Pablo en la misión.5 El relato bíblico, sin embargo, no ofrece una explicación explícita sobre el cambio de orden ni afirma que la conversión del procónsul provocase por sí sola una transformación formal de nombre.

Perge y la partida de Juan Marcos

Desde Pafos, Pablo y sus compañeros navegaron hasta Perge, ciudad de Panfilia. Allí Juan Marcos abandonó la expedición y regresó a Jerusalén. Lucas no explica el motivo de su partida.1

La decisión tuvo consecuencias posteriores. Cuando Pablo y Bernabé prepararon otra misión, discutieron sobre la conveniencia de llevar de nuevo a Marcos. Pablo consideraba problemática su anterior retirada, mientras que Bernabé quería incorporarlo. La divergencia terminó separando a ambos colaboradores en una etapa posterior, aunque ese episodio pertenece ya al segundo viaje misionero.

Desde Perge, Pablo y Bernabé se dirigieron hacia el interior hasta Antioquía de Pisidia. El trayecto atravesaba zonas montañosas y difíciles. La tradición biográfica ha relacionado las dificultades del camino con los peligros que Pablo enumera en sus cartas: viajes, ríos, ladrones y peligros entre pueblos. La narración de los Hechos, no obstante, concentra su atención en la predicación y en los conflictos surgidos en las ciudades.

Antioquía de Pisidia

Entrada en la sinagoga

En Antioquía de Pisidia, Pablo y Bernabé acudieron a la sinagoga en sábado. Después de la lectura de la Ley y de los Profetas, los responsables les invitaron a pronunciar una palabra de exhortación. Pablo aprovechó aquella ocasión para presentar una síntesis de la historia de la salvación.1

La ciudad tenía una comunidad judía influyente y una población plural. Su condición de colonia romana y su posición estratégica favorecían el contacto entre diversas tradiciones culturales. La presencia de una sinagoga ofrecía un marco privilegiado para un discurso basado en las Escrituras de Israel.4

Estructura del discurso paulino

El discurso de Antioquía de Pisidia constituye uno de los modelos más completos de predicación cristiana primitiva conservados en los Hechos. Su estructura puede resumirse así:

  1. Historia de Israel: Dios eligió a los antepasados, liberó al pueblo de Egipto, lo condujo por el desierto y le dio la tierra.
  2. Monarquía y promesa davídica: Dios suscitó a David y vinculó a su descendencia una esperanza mesiánica.
  3. Juan el Bautista: Juan preparó al pueblo y señaló la llegada de alguien superior a él.
  4. Jesús y el rechazo en Jerusalén: los habitantes de Jerusalén y sus dirigentes no reconocieron a Jesús y lo entregaron a Pilato.
  5. Muerte y resurrección: Dios resucitó a Jesús de entre los muertos.
  6. Testimonio apostólico: los discípulos dan testimonio de lo que Dios ha realizado.
  7. Cumplimiento de las Escrituras: la resurrección realiza las promesas hechas a David.
  8. Salvación y perdón: mediante Jesús se anuncia el perdón de los pecados y la liberación que la Ley de Moisés no podía otorgar plenamente.
  9. Llamada a la fe: los oyentes deben acoger la obra de Dios y no endurecerse ante ella.1

Esta composición muestra una metodología evangelizadora precisa. Pablo no empieza con una definición abstracta de la divinidad de Cristo, sino con la historia compartida por sus oyentes. Después conduce el relato hacia Jesús y presenta la resurrección como el acto decisivo de Dios. La predicación une historia, Escritura, cristología, soteriología y llamada personal a la conversión.

El discurso funciona además como una escena programática. Lucas ofrece en Antioquía una representación de la predicación dirigida a un público judío y a los gentiles vinculados a la sinagoga. La escena recuerda otros discursos de los Hechos, pero posee una forma propia: la promesa hecha a Israel alcanza su cumplimiento en Jesús y abre el camino a la misión universal.

Reacción y apertura a los gentiles

Muchos oyentes pidieron que Pablo y Bernabé hablaran de nuevo el sábado siguiente. La semana posterior acudió casi toda la ciudad. La afluencia provocó la oposición de algunos judíos, que contradijeron a Pablo y rechazaron su interpretación de las promesas.1

Pablo y Bernabé declararon que la palabra de Dios debía anunciarse primero a los judíos. Ante su rechazo, anunciaron que se dirigirían a los gentiles, apoyándose en la vocación de Israel como luz para las naciones. Los gentiles acogieron el mensaje con alegría y la palabra del Señor se extendió por la región.1

El relato no presenta esta transición como desprecio hacia Israel. La prioridad otorgada a los judíos procede de la historia de la alianza; la apertura a los gentiles nace de la misma promesa bíblica. El conflicto afecta a la acogida del Evangelio, no a la dignidad religiosa del pueblo de Israel.

La hostilidad de algunos dirigentes provocó la expulsión de Pablo y Bernabé. Los misioneros sacudieron el polvo de sus pies y marcharon hacia Iconio. Los discípulos, lejos de quedar paralizados, permanecieron llenos de alegría y del Espíritu Santo.1

Iconio

En Iconio, Pablo y Bernabé entraron nuevamente en la sinagoga. Su predicación logró que creyeran numerosos judíos y griegos. También aquí surgió una división: algunos aceptaron el mensaje y otros promovieron la hostilidad contra los misioneros.3

Pablo y Bernabé permanecieron allí bastante tiempo y hablaron con valentía. Lucas atribuye los signos y prodigios al testimonio que el Señor ofrecía a la palabra de su gracia. La misión no dependía de la elocuencia humana, aunque exigía perseverancia, claridad y valentía.3

Cuando una conspiración amenazó con apedrearlos, los misioneros huyeron a Listra y Derbe, ciudades de Licaonia. Lucas presenta la retirada no como cobardía, sino como una decisión prudente que permitió continuar el anuncio en otros lugares.

Listra

La curación del tullido

En Listra, Pablo encontró a un hombre impedido para caminar desde su nacimiento. El hombre escuchaba atentamente la predicación y Pablo, al percibir su fe, le ordenó levantarse. El enfermo comenzó a caminar inmediatamente.3

El signo provocó una reacción inesperada. La población, que hablaba la lengua licaonia, creyó que los dioses habían descendido en forma humana. Llamaron Zeus a Bernabé y Hermes a Pablo, porque Pablo era el principal orador. El sacerdote de Zeus preparó sacrificios de animales y coronas ante las puertas de la ciudad.3

Pablo y Bernabé rechazaron con firmeza cualquier culto dirigido a ellos. Rasgaron sus vestiduras y proclamaron que eran seres humanos como los demás. Después invitaron a la población a abandonar los ídolos y convertirse al Dios vivo, creador del cielo, de la tierra, del mar y de todo cuanto existe.3

Un discurso adaptado al auditorio

El discurso de Listra posee una estructura distinta del discurso de Antioquía de Pisidia. En Listra, Pablo no parte de la historia de Israel ni cita directamente la Ley y los Profetas. Habla a una población pagana y comienza con la creación, la providencia y los bienes de la naturaleza: la lluvia, las cosechas, el alimento y la alegría.3

La comparación entre ambos discursos permite identificar un principio fundamental de la evangelización paulina: el contenido central permanece, pero el punto de partida cambia según los oyentes.

  • Ante judíos y simpatizantes del judaísmo, Pablo parte de Abraham, Moisés, David, Juan el Bautista y las Escrituras.
  • Ante paganos, parte de la creación, la providencia y la falsedad de los ídolos.
  • En ambos casos, conduce al reconocimiento del Dios vivo y a la acogida de su acción salvadora.

El discurso de Listra no desarrolla explícitamente la muerte y resurrección de Jesús, quizá porque la escena se interrumpe antes de una exposición más amplia. Lucas, por tanto, conserva dos modelos de anuncio: el discurso bíblico-mesiánico de Antioquía y el discurso creacional dirigido a los paganos.

De la veneración a la violencia

La multitud apenas pudo ser disuadida de ofrecer sacrificios. Poco después, algunos adversarios procedentes de Antioquía de Pisidia y de Iconio persuadieron a la población contra Pablo. La misma muchedumbre que había querido honrar a los misioneros acabó apedreando a Pablo y arrastrándolo fuera de la ciudad, creyéndolo muerto.3

Los discípulos lo rodearon, Pablo se levantó y entró de nuevo en la ciudad. Al día siguiente marchó con Bernabé hacia Derbe. La escena expresa la inestabilidad de la opinión popular y el precio de la misión apostólica. Juan Crisóstomo interpretó esta persecución como una prueba de que las dificultades no anulaban la expansión del Evangelio, sino que podían contribuir a ella.6

Derbe

Pablo y Bernabé anunciaron el Evangelio en Derbe y consiguieron numerosos discípulos. Después iniciaron el regreso por las ciudades que ya habían visitado.3

La elección de regresar por el mismo itinerario muestra que la misión no consistía únicamente en predicar por primera vez. Pablo y Bernabé querían consolidar las comunidades recién fundadas, animar a los creyentes y organizar su vida eclesial. El anuncio inicial exigía acompañamiento, formación y estructuras estables.

Organización de las comunidades

Durante el regreso, Pablo y Bernabé fortalecieron a los discípulos y los exhortaron a perseverar en la fe. Su enseñanza incluía una afirmación realista sobre la vida cristiana: el acceso al Reino de Dios pasa por muchas tribulaciones.3

En cada Iglesia nombraron presbíteros y confiaron las comunidades al Señor mediante la oración y el ayuno. El término «presbítero» designa aquí a responsables locales encargados de servir a la comunidad y contribuir a su estabilidad. Lucas vincula su designación con la oración, el ayuno y la confianza en Dios, no con una simple administración organizativa.3

Esta organización permite distinguir tres momentos de la misión:

  1. Anuncio del Evangelio.
  2. Formación de discípulos.
  3. Constitución de responsables y acompañamiento comunitario.

La misión apostólica incluye los tres. Pablo no se limita a suscitar conversiones individuales; funda Iglesias capaces de perseverar cuando los misioneros ya no están presentes.

El regreso a Antioquía de Siria

Pablo y Bernabé atravesaron de nuevo Pisidia, llegaron a Panfilia y predicaron en Perge. Después bajaron a Atalia, puerto desde el que navegaron hacia Antioquía de Siria, la comunidad que los había enviado.3

Al llegar, reunieron a la Iglesia y contaron todo cuanto Dios había realizado mediante ellos. La expresión central de su informe fue que Dios había abierto a los gentiles una puerta de fe. Los misioneros permanecieron allí con los discípulos durante un tiempo.3

El viaje termina, por tanto, con una acción de gracias eclesial. Pablo y Bernabé no presentan el éxito como mérito personal, sino como obra de Dios. La comunidad de Antioquía participa así en el discernimiento inicial, en el envío y en la recepción de los frutos de la misión.

Metodología misionera de Pablo

La prioridad de la sinagoga

Pablo acostumbraba a dirigirse primero a la sinagoga local cuando llegaba a una ciudad. El relato muestra esta práctica en Salamina, Antioquía de Pisidia e Iconio.1,3

La sinagoga ofrecía varias ventajas:

  • Reunía a personas familiarizadas con la Escritura.
  • Permitía anunciar a Jesús como cumplimiento de la esperanza de Israel.
  • Facilitaba el contacto con los gentiles que simpatizaban con el monoteísmo judío.
  • Proporcionaba un espacio público de enseñanza y debate.

Esta prioridad no significaba que Pablo pretendiera restringir el Evangelio a Israel. Cuando algunos oyentes rechazaban el mensaje, Pablo y Bernabé se dirigían explícitamente a los gentiles. La misión universal estaba presente desde el comienzo, pero respetaba el orden histórico de la promesa.

Adaptación del discurso

Pablo adaptaba su predicación al auditorio. En Antioquía de Pisidia argumentó a partir de la historia bíblica; en Listra habló desde la creación y la providencia. Esa adaptación no alteraba el núcleo del Evangelio, sino que buscaba un punto de contacto comprensible para cada comunidad.

Los discursos de los Hechos poseen una función literaria y teológica. Lucas no pretende ofrecer una grabación literal de cada intervención, sino presentar modelos representativos de la predicación apostólica. El discurso de Antioquía resume la interpretación cristiana de la historia de Israel; el de Listra muestra cómo podía comenzar el anuncio ante un público pagano.

Signos y enseñanza

Los milagros acompañan la predicación, pero no la sustituyen. En Pafos, Sergio Paulo creyó al contemplar el castigo de Elimas, pero Lucas añade que quedó admirado por la enseñanza del Señor. En Listra, la curación del tullido provocó una reacción religiosa equivocada hasta que Pablo y Bernabé explicaron el significado del signo.1,3

Los signos autentican la palabra y abren una posibilidad de fe, pero necesitan interpretación. Sin la predicación, la multitud de Listra habría convertido un milagro en ocasión de idolatría.

Perseverancia y prudencia

Pablo no buscaba el conflicto por sí mismo. Permanecía en una ciudad cuando podía continuar anunciando el Evangelio y se retiraba cuando una amenaza concreta impedía la misión. En Iconio huyó ante un plan de apedreamiento; después de la persecución de Listra, prosiguió hacia Derbe.3

La prudencia no eliminaba la valentía. En Iconio permaneció largo tiempo hablando con libertad, y después del apedreamiento volvió a la ciudad. La metodología paulina combina audacia apostólica, discernimiento de las circunstancias y preocupación por la continuidad de las comunidades.

Interpretación de los Padres de la Iglesia

La narración de los Hechos ofrece el marco histórico y teológico fundamental del viaje. Los Padres de la Iglesia desarrollaron posteriormente interpretaciones espirituales y pastorales a partir de ese relato.

Juan Crisóstomo contempló la misión como obra del Espíritu Santo realizada mediante ministros humanos. Para él, la imposición de manos de la Iglesia de Antioquía manifestaba una llamada divina y confería autoridad para la predicación.2

También interpretó la ceguera de Elimas como una corrección orientada a la conversión, no como una venganza personal de Pablo. El Apóstol, según Crisóstomo, atribuye la acción a la mano de Dios y no a su propio poder.7

El Padre antioqueno admiró además la prudencia de Pablo al entrar en las sinagogas y esperar la invitación para hablar. Consideró ese comportamiento una muestra de respeto hacia los oyentes y de sabiduría pastoral.7

Crisóstomo interpretó la reacción de los gentiles en Antioquía de Pisidia como prueba de que la oposición no podía detener la expansión del Evangelio. También vio en la persecución de Iconio y Listra una ocasión mediante la cual la predicación alcanzaba nuevos lugares y fortalecía a los discípulos.6

Estas interpretaciones pertenecen a la recepción patrística del relato. No deben confundirse con los datos narrados directamente por Lucas. El historiador sagrado describe lugares, discursos, conflictos, curaciones y decisiones comunitarias; el Padre de la Iglesia extrae de esos acontecimientos enseñanzas sobre la providencia, la prudencia apostólica, la conversión y la fortaleza en la persecución.

Importancia para la historia de la Iglesia

El primer viaje misionero de Pablo posee una importancia decisiva por varias razones.

Consolidación de la misión a los gentiles

La expedición mostró que comunidades no judías podían recibir el Evangelio y formar parte de la Iglesia. El regreso a Antioquía, con la noticia de que Dios había abierto una puerta de fe a los gentiles, preparó el debate posterior sobre la circuncisión y la observancia de la Ley mosaica.3

Modelo de fundación de Iglesias

Pablo y Bernabé anunciaron, formaron discípulos, regresaron a las comunidades y establecieron responsables locales. Este patrón influyó en la expansión posterior del cristianismo.

Nacimiento del liderazgo paulino

Aunque Bernabé aparece inicialmente en primer lugar, después de Pafos Pablo ocupa habitualmente la posición principal en la narración. La expedición revela así el paso progresivo de Pablo hacia un liderazgo misionero propio, sin negar el papel decisivo de Bernabé como compañero, mediador y enviado de la Iglesia de Antioquía.1,5

Presentación de la evangelización primitiva

Los discursos de Antioquía de Pisidia y Listra ofrecen dos formas complementarias de anuncio. El primero interpreta a Jesús desde la historia de Israel; el segundo parte de la creación y de la experiencia religiosa de los paganos. Ambos muestran que la evangelización primitiva unía fidelidad al contenido recibido y capacidad de comunicación según el auditorio.

Conclusión

El primer viaje misionero de Pablo fue una misión eclesial, guiada por el Espíritu Santo y sostenida por la comunidad de Antioquía. Pablo y Bernabé anunciaron a Cristo en las sinagogas, dialogaron con judíos y gentiles, afrontaron conversiones, malentendidos, persecuciones y violencia, y organizaron las nuevas Iglesias con responsables locales.

El viaje no terminó con la simple expansión geográfica del cristianismo. Estableció un método misionero, consolidó la apertura a los gentiles, ofreció modelos de predicación adaptada al auditorio y preparó las cuestiones que conducirían al Concilio de Jerusalén. La narración de Lucas presenta todo el proceso como obra de Dios, que abrió para las naciones la puerta de la fe.

Citas y referencias

  1. La Santa Biblia, Nueva Versión Revisada Estándar, Edición Católica (NRSV-CE). La Santa Biblia, Hechos XIII (1993). 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14
  2. Hechos XII. 18, 19, Juan Crisóstomo. Homilía 27 sobre los Hechos de los Apóstoles, 1. 2
  3. La Santa Biblia, Nueva Versión Revisada Estándar, Edición Católica (NRSV-CE). La Santa Biblia, Hechos XIV (1993). 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18
  4. Antioquía. Enciclopedia Católica, Antioquía (1913). 2
  5. San Pablo. Enciclopedia Católica, San Pablo (1913). 2 3
  6. Hechos XIII. 42, Juan Crisóstomo. Homilía 30 sobre los Hechos de los Apóstoles, 1. 2
  7. Hechos XIII. 4, 5, Juan Crisóstomo. Homilía 28 sobre los Hechos de los Apóstoles, 1. 2
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