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Probabiliorismo

El probabiliorismo es un sistema de teología moral para resolver ciertos casos de conciencia en los que una persona duda de si una acción está permitida por una norma moral. Sostiene que no basta con que una opinión favorable a la libertad sea razonable o probable: para seguirla, debe resultar más probable que la opinión contraria, que considera más segura o favorable a la obligación. Alcanzó especial influencia entre diversos teólogos católicos de los siglos XVII y XVIII, aunque nunca constituyó la única escuela de moral católica.1,2

Cuadro resumen[Datos abiertos]
NombreProbabiliorismo
CategoríaTérmino
DescripciónSistema de teología moral para resolver ciertos casos de conciencia en los que una persona duda de si una acción está permitida por una norma moral. Sostiene que para seguir una opinión favorable a la libertad, debe resultar más probable que la opinión contraria, favorable a la obligación
Importancia HistóricaAlcanzó especial influencia entre diversos teólogos católicos de los siglos XVII y XVIII como criterio intermedio frente al probabilismo y al laxismo.
Órdenes ReligiosasDominicos, jesuitas, franciscanos, agustinos, carmelitas, trinitarios, benedictinos
Personas RelacionadasThyrsus González, Giovanni Paolo Oliva, Bossuet, Alfonso María de Ligorio, Inocencio XI
TemaProbabilismo, rigorismo, laxismo, equiprobabilismo, tutiorismo
TipoTérmino teológico, Siglo XVII y XVIII

Tabla de contenido

Concepto y alcance

La teología moral emplea la expresión sistemas morales para designar distintos métodos con los que los teólogos intentaron orientar la conciencia ante dudas prácticas sobre la licitud de una acción. Entre ellos figuraban el probabilismo, el probabiliorismo, el equiprobabilismo, el rigorismo y el laxismo. El probabiliorismo ocupa una posición intermedia en este conjunto: exige más que el probabilismo para seguir una opinión favorable a la libertad, pero no implica necesariamente la obligación de elegir siempre la opción más estricta.2

El término procede del latín probabilior, comparativo de probabilis: «más probable». La diferencia respecto del probabilismo estricto reside en el grado de probabilidad requerido. Para el probabilismo, una opinión sólidamente probable en favor de la libertad puede seguirse aunque la opinión contraria parezca más probable; el probabiliorismo, en cambio, no permite seguir la opinión menos segura salvo que esta sea más probable que la opinión favorable a la obligación.1,3

La «probabilidad» no designa aquí una posibilidad meramente imaginable ni un cálculo estadístico. Alude a la solidez racional de una opinión moral, valorada a partir de razones y autoridades reconocidas. Los moralistas de la época consultaban, entre otros criterios, la Escritura, la Tradición, el magisterio, los concilios, los Padres de la Iglesia y los teólogos.3

La duda de conciencia

Estos sistemas surgieron para afrontar decisiones en las que la persona no alcanzaba certeza sobre la existencia o el alcance de una obligación moral. En el esquema de la controversia, una posición podía favorecer la ley -la opción más segura- y otra la libertad -la opción menos segura-. Los moralistas debatían qué grado de fundamento debía tener la opinión favorable a la libertad antes de que la conciencia pudiera seguirla sin obrar culpablemente.3

El probabiliorismo respondía con un criterio comparativo: la opinión favorable a la libertad debía tener mayor probabilidad que la opinión contraria. De este modo, el sistema buscaba evitar tanto una decisión basada en razones demasiado débiles como la imposición automática de la alternativa más restrictiva. Su aplicación pertenecía a la resolución de casos morales concretos, no a una autorización general para actuar contra una obligación conocida.1,2

La tradición medieval no debe confundirse sin más con los sistemas probabilioristas de la edad moderna. Una exposición académica de la historia del probabilismo distingue la recomendación medieval de elegir el camino más seguro en casos de duda estricta de los sistemas posteriores, que formularon reglas técnicas para comparar opiniones morales. También advierte que atribuir retrospectivamente a santo Tomás una escuela probabiliorista plenamente formada puede ocultar diferencias entre su planteamiento y las controversias posteriores.4,5

Desarrollo histórico

El probabiliorismo existía antes de que el probabilismo adquiriese su formulación propia, asociada a Bartolomé de Medina en el siglo XVI. A mediados del siglo XVII recobró fuerza como respuesta a los temores de laxismo moral y a las controversias sobre cómo resolver las dudas de conciencia.1,3

En 1656, un capítulo general de los dominicos animó a los miembros de la orden a adoptar el probabiliorismo. La decisión marcó una orientación importante, aunque no todos los dominicos de épocas anteriores habían sostenido esa posición: algunos teólogos dominicos precedentes habían defendido el probabilismo.1,6

Durante los siglos XVII y XVIII, numerosos dominicos defendieron el probabiliorismo. También lo sostuvieron teólogos de otras órdenes, incluidos algunos jesuitas; por ello, la controversia no puede reducirse a una oposición absoluta entre dominicos probabilioristas y jesuitas probabilistas. La composición de las escuelas variaba y admitía excepciones.1,7

La disputa alcanzó particular intensidad en el siglo XVII. En 1670-1672, el jesuita Thyrsus González, profesor en Salamanca, escribió una obra favorable al probabiliorismo. La envió en 1673 al superior general de la Compañía de Jesús, Giovanni Paolo Oliva, quien no autorizó su publicación. El episodio ilustra las tensiones internas que también existían dentro de las órdenes religiosas.1

En 1700, el clero galicano aceptó el probabiliorismo bajo la influencia de Bossuet. Los franciscanos también lo siguieron habitualmente y, en 1762, un capítulo general de la orden celebrado en Mantua dispuso que sus miembros lo adoptaran. La escuela tuvo además partidarios entre agustinos, carmelitas, trinitarios y benedictinos.1

Diferencias frente a otras escuelas

Probabilismo

El probabilismo sostiene que, cuando solo está en cuestión la licitud de una acción, puede seguirse una opinión sólidamente probable favorable a la libertad aunque la opinión contraria sea más probable. El probabiliorismo establece un umbral comparativo más exigente: la opinión favorable a la libertad ha de ser la más probable.3,1

Rigorismo y tutiorismo

El rigorismo tendía a imponer una obligación estricta en situaciones de duda y podía reducir notablemente el margen de libertad moral. No equivale al probabiliorismo: este no exige necesariamente adoptar siempre la opinión más estricta, sino que compara la solidez relativa de las opiniones en conflicto. Una exposición histórica del debate distingue también el tutiorismo medieval -centrado en la verdad y en la resolución de la duda- de las formas modernas de rigorismo, que daban primacía a la seguridad entendida como criterio práctico.4,8

Laxismo

El laxismo admitía que una opinión débilmente probable en favor de la libertad podía bastar para actuar. La Iglesia condenó diversas proposiciones laxistas en el siglo XVII, en particular durante el pontificado de Inocencio XI. Esa condena no convierte, por sí sola, al probabiliorismo en la única escuela legítima ni debe confundirse con una condena general del probabilismo.1,9

Recepción y evolución

La controversia entre probabilismo y probabiliorismo afectó a la teología moral durante generaciones. Las disputas, unidas a las posiciones extremas del laxismo y del rigorismo, complicaron la orientación de las conciencias y la práctica de la confesión en algunos lugares. Los desacuerdos no fueron meramente terminológicos: concernían a la relación entre la obligación moral, la libertad de la persona y el nivel de certeza razonablemente exigible para actuar.10,8

En el siglo XVIII, Alfonso María de Ligorio contribuyó a consolidar una práctica moral más moderada. Su Teología moral, publicada por primera vez en 1748 y revisada en sucesivas ediciones, adoptó principios probabilistas. Su trayectoria muestra que la historia de estas escuelas no quedó fijada por una división simple entre órdenes y que la reflexión moral católica incluyó posiciones matizadas y revisiones de opiniones anteriores.10,8,7

El probabiliorismo pertenece, por tanto, a la historia de los métodos de resolución de dudas morales. Su importancia reside en haber articulado un criterio intermedio: permitir que la conciencia siga una opinión favorable a la libertad solo cuando sus razones superan en probabilidad a las de la opinión contraria. La cuestión de fondo fue cómo actuar responsablemente cuando la obligación moral no aparecía con certeza, sin convertir la libertad en arbitrariedad ni la prudencia en una exigencia sistemática de la opción más estricta.1,3

Citas y referencias

  1. Probabilismo, Enciclopedia Católica, Probabilismo (1913). 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11
  2. Probabilismo, Gregory Pine, O.P. El probabilismo incipiente de Francisco de Vitoria, 3 (2019). 2 3
  3. Gregory Pine, O.P. El probabilismo incipiente de Francisco de Vitoria, 9 (2019). 2 3 4 5 6
  4. Gregory Pine, O.P. El probabilismo incipiente de Francisco de Vitoria, 4 (2019). 2
  5. La formación de Francisco de Vitoria, Gregory Pine, O.P. El probabilismo incipiente de Francisco de Vitoria, 10 (2019).
  6. Orden de Predicadores, Enciclopedia Católica, Orden de Predicadores (1913).
  7. Romanus Cessario, O.P. Premoción, santidad y el papa Benedicto XIII (1724-1730): Algunas retrospectivas históricas sobre Veritatis Splendor, 17 (1724). 2
  8. Casuística, Enciclopedia Católica, Casuística (1913). 2 3
  9. Janet Soskice, Mary M. Keys, et al. Reseñas de libros (Nova et Vetera, vol. 22, n.o 2), 19 (2024).
  10. Teología moral, Enciclopedia Católica, Teología moral (1913). 2
Modificado el 24 de septiembre de 2026 • FideScore™ 8.76Citar este artículoPaq. Scorm (LMS)Sugerir mejoraCompartir artículoImprimir artículoGenerar QRInstalar aplicaciónark:28736/s10rk5m1g

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