La enciclopedia católica en español

Problema sinóptico

El problema sinóptico estudia las semejanzas y diferencias entre los Evangelios de Mateo, Marcos y Lucas, llamados sinópticos porque presentan numerosos relatos y dichos de Jesús en común. La investigación busca explicar cómo se relacionan sus autores y qué tradiciones -orales o escritas- pudieron utilizar. La Iglesia católica permite examinar distintas hipótesis, siempre que se respete la identidad y la integridad de los Evangelios.1,2

Cuadro resumen[Datos abiertos]
NombreProblema sinóptico
CategoríaTérmino teológico
DefiniciónEstudio de las semejanzas y diferencias entre los Evangelios de Mateo, Marcos y Lucas.
DescripciónInvestiga cómo se relacionan los autores de los Evangelios sinópticos y qué tradiciones orales o escritas pudieron utilizar.
ImportanciaAyuda a comprender cómo los Evangelios comunican una tradición común mediante relatos con rasgos propios y la memoria de los primeros discípulos.
HistoriaLa tradición cristiana antigua atribuyó especial importancia a los testimonios sobre Mateo y Marcos; la Pontificia Comisión Bíblica respondió en 1912 sobre las hipótesis sinópticas.
Autoridad EclesialPontificia Comisión Bíblica
Fecha26 de junio de 1912
Conceptos RelacionadosHipótesis de las dos fuentes, Prioridad de Marcos, Fuente Q, Tradición oral

Tabla de contenido

Denominación y alcance

El término sinóptico alude a la posibilidad de comparar Mateo, Marcos y Lucas en paralelo: los tres narran episodios compartidos de la vida y la predicación de Jesús, aunque los ordenan, expresan y agrupan de manera diferente. El problema sinóptico comprende tanto las coincidencias como las divergencias entre ellos.3

La cuestión no consiste solo en determinar cuál de los Evangelios se escribió primero. También examina si los evangelistas dependieron unos de otros, si compartieron fuentes escritas y qué función desempeñó la transmisión oral de las tradiciones sobre Jesús. La Pontificia Comisión Bíblica admitió expresamente la discusión de hipótesis basadas en la tradición oral, en documentos escritos o en la dependencia de un Evangelio respecto de otro.1,2

Datos que originan el problema

Los tres Evangelios comparten relatos y enseñanzas, pero no siempre los presentan con las mismas palabras ni en idéntico orden. En el material común a los tres, Mateo y Lucas suelen coincidir con Marcos; rara vez coinciden entre sí frente a Marcos. En cambio, una parte considerable del material que Mateo y Lucas comparten sin paralelo en Marcos consiste en dichos y discursos de Jesús.3

Estas coincidencias y diferencias admiten más de una explicación. La semejanza puede reflejar el empleo de fuentes comunes, la dependencia literaria entre evangelistas o la transmisión de tradiciones compartidas. A su vez, las variaciones pueden relacionarse con la selección, la organización y la redacción propias de cada Evangelio. La investigación debate cómo combinar estos factores y cuál fue su importancia relativa.3,1

Principales hipótesis

Hipótesis de las dos fuentes

La hipótesis de las dos fuentes, también llamada teoría de los dos documentos, sostiene que Mateo y Lucas utilizaron Marcos y, además, una fuente común hoy perdida. Los especialistas suelen llamar Q a esta fuente hipotética, nombre tomado del término alemán Quelle, que significa «fuente». Q explicaría principalmente los dichos y discursos que Mateo y Lucas comparten sin que aparezcan en Marcos.3,4,5

Esta hipótesis explica la coincidencia de Mateo y Lucas con Marcos en numerosos pasajes y ofrece una explicación para su material común exclusivo. También intenta dar cuenta de ciertas repeticiones de dichos, conocidas como duplicados o dobletes, dentro de Mateo y Lucas.3

La teoría no resuelve por sí sola todas las cuestiones. Quedan abiertas la extensión y la naturaleza de Q, la forma en que Mateo y Lucas habrían utilizado esa fuente, la posible existencia de otras fuentes y la relación de Marcos con materiales compartidos por Mateo y Lucas. Además, algunos investigadores discuten la prioridad de Marcos -la tesis de que Marcos fue anterior a Mateo y Lucas- y proponen que la versión griega de Mateo pudo relacionarse de algún modo con Marcos sin excluir una forma anterior de Mateo.3,6

Hipótesis de la prioridad de Marcos

La prioridad de Marcos sostiene que Marcos fue el primero de los tres Evangelios y que Mateo y Lucas utilizaron su relato. Una razón que se ha aducido es que Marcos ofrece, en muchos pasajes comunes, una forma narrativa más breve o menos elaborada, mientras que Mateo y Lucas presentan versiones que podrían reflejar una reelaboración. Algunos autores han considerado que la frescura narrativa de Marcos apoya su prioridad.3,4

La prioridad de Marcos suele formar parte de la hipótesis de las dos fuentes, pero no obliga por sí sola a aceptar la existencia de Q. Tampoco determina exactamente cómo trabajaron Mateo y Lucas: los investigadores difieren sobre las fuentes adicionales y sobre la manera en que cada evangelista organizó sus materiales.3,7

Hipótesis de un Mateo primitivo

Otra propuesta relaciona los Evangelios con una forma primitiva de Mateo, redactada en una lengua semítica, que habría precedido al texto griego conservado. Esta hipótesis interpreta la noticia antigua de que Mateo escribió en hebreo como referencia a un escrito anterior, utilizado después, directa o indirectamente, en la formación de los Evangelios sinópticos.3,5

La propuesta cuenta con variantes y no describe de una sola manera la relación entre ese escrito y los Evangelios actuales. Algunos autores han defendido su existencia y otros han discutido tanto su naturaleza como su alcance. Por ello, no equivale a una explicación unánimemente aceptada del problema sinóptico.7,5

Tradición oral y fuentes escritas

Las hipótesis literarias no agotan la cuestión. La transmisión oral de las palabras y los hechos de Jesús pudo desempeñar un papel importante antes de la redacción de los Evangelios; los evangelistas también pudieron recurrir a documentos anteriores. La admisión de fuentes humanas no contradice por sí misma la inspiración: la redacción inspirada puede integrar medios ordinarios de investigación y transmisión.6,8

En consecuencia, la elección no tiene que plantearse siempre como una alternativa absoluta entre tradición oral y dependencia escrita. La respuesta puede incluir varios procesos, aunque su reconstrucción concreta continúa en debate. La Pontificia Comisión Bíblica autorizó que los exegetas discutieran hipótesis sobre ambas formas de tradición y sobre la dependencia entre los Evangelios.1,2

Tradición cristiana y debate histórico

La tradición cristiana antigua atribuyó especial importancia a los testimonios sobre Mateo y Marcos. Una noticia transmitida por Papías describe a Marcos como intérprete de Pedro y afirma que Mateo escribió sus logia-término que puede entenderse como enseñanzas o dichos- en lengua hebrea. La interpretación de estas noticias y su relación con los textos griegos conservados han suscitado distintas propuestas.3

La investigación católica ha conocido posiciones diversas. Algunas explicaciones antiguas defendieron la prioridad de Mateo y buscaron armonizarla con las semejanzas entre los Evangelios mediante traducciones, fuentes previas o formas primitivas de la tradición evangélica. Otras aproximaciones aceptaron la prioridad de Marcos y la posibilidad de que Mateo y Lucas utilizaran materiales escritos comunes.3,6,8

La Pontificia Comisión Bíblica respondió en 1912 que los exegetas podían discutir libremente las hipótesis sobre las semejanzas y diferencias sinópticas, incluidas las que apelaban a la tradición oral, a fuentes escritas o a la dependencia entre Evangelios. En una segunda respuesta, rechazó que los investigadores debieran aceptar o defender sin más la teoría de las dos fuentes cuando careciera de apoyo en la tradición o en argumentos históricos. El documento, por tanto, no zanjó el problema: distinguió entre la libertad de investigar y la aceptación poco fundada de una hipótesis particular.1,9

Perspectiva católica

Desde una perspectiva católica, el problema sinóptico pertenece a la investigación exegética: no existe una única reconstrucción de las relaciones literarias que la respuesta de 1912 imponga como conclusión. Esa libertad de investigación no elimina la exigencia de tomar en serio la identidad e integridad de los Evangelios.1,9

La presencia de posibles fuentes o de una composición en varias etapas tampoco reduce los Evangelios a simples compilaciones sin unidad. La investigación puede estudiar cómo circuló y se organizó el material, mientras reconoce que los textos transmiten la fe de la Iglesia primitiva y presentan la vida y las enseñanzas de Jesús. Una interpretación contemporánea de la obra de Joseph Ratzinger concede particular relieve a esa transmisión eclesial y a la combinación de tradiciones en la formación de los Evangelios.8

Importancia del problema

El estudio del problema sinóptico ayuda a comprender cómo los Evangelios comunican una tradición común mediante relatos con rasgos propios. También permite examinar qué función pudieron tener la memoria de los primeros discípulos, la predicación, la transmisión oral y la consulta de escritos anteriores. Ninguna de estas preguntas exige negar la inspiración de los Evangelios: la composición mediante fuentes y trabajo de redacción resulta compatible con el uso de medios humanos por parte de los autores sagrados.6

La cuestión permanece abierta en sus detalles. La prioridad de Marcos, la naturaleza de Q, la posible existencia de un Mateo semítico anterior y el peso concreto de la tradición oral siguen siendo objeto de discusión. La conclusión más prudente distingue entre los datos comparables de los Evangelios y las reconstrucciones históricas con las que los investigadores intentan explicarlos.3,7,5

Citas y referencias

  1. La cuestión sinóptica o las relaciones mutuas entre los tres primeros evangelios - Respuesta de la comisión bíblica, 26 de junio de 1912, Heinrich Joseph Dominicus Denzinger. El magisterio de la Iglesia (Enchiridion Symbolorum), 3577 (1854). 2 3 4 5 6
  2. Sobre la cuestión sinóptica, acerca de la cuestión sinóptica - R. Afirmativa, Pontificia Comisión Bíblica. Sobre la cuestión sinóptica, Acerca de la cuestión sinóptica, I (1912). 2 3
  3. Sinópticos, Enciclopedia Católica, Sinópticos (1913). 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12
  4. Matthew J. Ramage. La hermenéutica de la reforma de Benedicto XVI: hacia un acercamiento entre el Magisterio y la crítica bíblica moderna, 19 (2016). 2
  5. A. Feuillet. La indisolubilidad del matrimonio y el mundo femenino según la doctrina evangélica y otros testimonios, 34 (1985). 2 3 4
  6. Evangelio de san Marcos, Enciclopedia Católica, Evangelio de San Marcos (1913). 2 3 4
  7. A. Feuillet. La indisolubilidad del matrimonio y el mundo femenino según la doctrina evangélica y otros testimonios, 33 (1985). 2 3
  8. Matthew J. Ramage. La hermenéutica de la reforma de Benedicto XVI: hacia un acercamiento entre el Magisterio y la crítica bíblica moderna, 20 (2016). 2 3
  9. La cuestión sinóptica o las relaciones mutuas entre los tres primeros evangelios - Respuesta de la comisión bíblica, 26 de junio de 1912, Heinrich Joseph Dominicus Denzinger. El magisterio de la Iglesia (Enchiridion Symbolorum), 3578 (1854). 2
Modificado el 14 de octubre de 2026 • FideScore™ 9.51 • Citar este artículo • Paq. Scorm (LMS) • Sugerir mejora • Compartir artículo • Imprimir artículo • Generar QR • Instalar aplicación • ark:28736/0xbz8r0nx

Logo Wikitólica
Autor:
Artículo supervisado por el Comité editorial de Wikitólica. Las afirmaciones del artículo están basadas y contrastadas usando fuentes catolicas: escritos patrísticos, de santos, artículos teológicos, documentos históricos, actas de concilios, encíclicas, fuentes magisteriales y documentos oficiales de la Iglesia. Proceso editorial →