La Iglesia ha instituido diversas procesiones litúrgicas que enfatizan distintos aspectos de la fe. Algunas de ellas recuerdan eventos salvíficos en la vida de Cristo, como la procesión del Domingo de Ramos, que evoca la entrada mesiánica del Señor en Jerusalén,. Esta procesión solemne, según la antigua costumbre, imita a los niños hebreos que salieron al encuentro del Señor cantando «Hosanna». Las palmas o ramas bendecidas que se llevan en esta procesión sirven como recordatorio de la victoria de Cristo.
Otras procesiones son votivas, como la procesión eucarística en la solemnidad del Corpus Christi, donde el Santísimo Sacramento, al pasar por las calles, suscita en los fieles expresiones de amor agradecido y adoración, siendo fuente de bendición y gracia,. Esta devoción eucarística tiene un profundo arraigo en la religiosidad popular, como destacó el Papa Juan Pablo II en Sevilla.
Durante la Semana Santa, las procesiones adquieren un significado particular. El Jueves Santo incluye la procesión para llevar el Santísimo Sacramento al altar de la reserva. El Viernes Santo, la Iglesia celebra la muerte redentora de Cristo y medita sobre la Pasión del Señor. Las procesiones de la Pasión son, sin duda, las más importantes entre las diversas formas de piedad popular en este día,. Estas procesiones del «Cristo muerto» suelen realizarse en austero silencio, con oración y la participación de muchos fieles, que intuyen el significado del entierro del Señor. El Papa Benedicto XVI señaló que la tradición cristiana ha desarrollado muchas manifestaciones de piedad popular, incluidas las conocidas procesiones del Viernes Santo, para revivir más intensamente la Pasión del Redentor.
Otras procesiones litúrgicas incluyen las procesiones estacionales durante la Cuaresma, la procesión para recibir los Santos Óleos bendecidos el Jueves Santo, la procesión para la adoración de la Cruz el Viernes Santo, y las procesiones asociadas a la celebración de la Eucaristía, como la entrada del celebrante y los ministros, la proclamación del Evangelio, la presentación de los dones y la comunión,.