El nombre Abdías procede del hebreo ‘Obadyah y significa «siervo del Señor» o «servidor de Yahvé». El nombre expresa una misión profética: Abdías no habla en nombre propio, sino como mensajero de Dios ante Edom y ante las naciones.
La Biblia no ofrece datos biográficos seguros sobre este profeta. El libro comienza con una fórmula sobria: «Visión de Abdías», seguida del oráculo del Señor contra Edom. El texto no menciona el nombre de su padre, su lugar de nacimiento, su actividad profesional ni el reinado durante el cual ejerció su ministerio.1
La tradición cristiana antigua identificó a Abdías con uno de los servidores de la corte del rey Ajab. Según esa tradición, habría protegido y alimentado a cien profetas escondidos durante la persecución de Jezabel. San Jerónimo transmitió esta identificación, aunque el propio libro de Abdías no la confirma.2
Conviene distinguir dos cuestiones diferentes:
- La historicidad del profeta: la existencia de un personaje llamado Abdías pertenece al marco tradicional del libro, pero la Escritura aporta pocos datos biográficos comprobables.
- La autoría literaria del libro: atribuir el oráculo a Abdías no obliga a pensar que cada formulación actual proceda directamente de la mano del profeta. La composición pudo conservar, organizar y actualizar materiales proféticos en distintos momentos.
Por tanto, el nombre del profeta y la forma final del libro están relacionados, pero no deben confundirse sin más.





