El profeta histórico
Isaías vivió en el siglo VIII a.C. y sirvió como profeta durante los reinados de Uzías, Jotam, Acaz y Ezequías, momentos críticos para el reino de Judá. Su obra refleja la crisis política y espiritual de su pueblo, así como la esperanza de una futura redención2.
Cuestiones de autoría
La Comisión Bíblica de la Iglesia, en su respuesta de 1908, rechazó la hipótesis de que la segunda parte del libro (capítulos 40‑66) fuera obra de un autor desconocido, afirmando que todo el texto se atribuye al profeta Isaías, aunque reconoce la presencia de distintas etapas de composición dentro del mismo autor1.

