Malaquías, cuyo nombre significa mi mensajero (del hebreo mal’ākh), es considerado el último profeta del canon hebreo y, por extensión, de la Biblia cristiana1. La autoría exacta es incierta; la tradición judía lo relacionó con el escriba Esdras, aunque la Iglesia no sostiene una identificación definitiva1. El libro se sitúa en el siglo V a.C., después del regreso del exilio babilónico, cuando el Templo ya estaba reconstruido pero la vida religiosa mostraba signos de laxitud1.
Posición en el Antiguo Testamento
En la Septuaginta y la Vulgata el libro consta de cuatro capítulos, aunque en el texto hebreo original son tres; su inclusión como último de los doce profetas menores subraya su función de cierre y de anuncio del advenimiento del Mesías1.

