Influencia judía
Los primeros cristianos heredaron del culto del templo y de la sinagoga una serie de rasgos litúrgicos: la lectura de las Escrituras, el canto de salmos y la oración comunitaria. La Liturgy of the Word tiene sus raíces en la oración judía, mientras que el Eucharistic Prayer incorpora elementos del sacrificio pascual judío, reinterpretados a la luz de la Pasión de Cristo2. La Iglesia sustituyó el sábado por el domingo, pero mantuvo la estructura básica de reunión, lectura y oración, adaptándola al anuncio de la Resurrección3.
Fusión con la piedad popular
En los siglos apostólicos y post‑apostólicos, la liturgia y la piedad popular se entrelazaron profundamente. Los cristianos primitivos vivían su fe mediante actos de caridad, oración constante y agradecimiento, expresiones que surgían espontáneamente fuera del contexto litúrgico oficial4. Estas prácticas, aunque informales, reforzaron la identidad comunitaria y prepararon la transición hacia una liturgia más estructurada.
