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Protocolo de clonación de seres humanos

La clonación de seres humanos es una práctica biotecnológica cuyo objetivo sería reproducir, de modo «asexual», un organismo humano mediante la generación de «ejemplares» genéticamente muy semejantes a un progenitor. Desde la perspectiva del Magisterio católico, cualquier intento de clonación humana se evalúa no sólo por su posible utilidad médica, sino principalmente por su compatibilidad con la dignidad personal del ser humano y con el sentido moral de la procreación. En consecuencia, la Iglesia enseña que la clonación humana es intrínsecamente ilícita, en especial cuando implica dominar biológicamente a otra persona o tratar embriones humanos como simple material disponible.1,2

Tabla de contenido

Concepto y alcance del «protocolo»

En lenguaje ordinario, «protocolo» suele aludir a un conjunto de procedimientos y pasos técnicos orientados a lograr un resultado (por ejemplo, la clonación reproductiva) o a obtener un recurso para la investigación (por ejemplo, la obtención de células embrionarias con fines biomédicos). En una «enciclopedia católica», el término debe entenderse además a la luz de un criterio moral: un protocolo no puede evaluarse como mera eficiencia técnica, sino como una acción humana que afecta a personas reales y vulnerables.

La Iglesia distingue entre la clonación propuesta con fines de reproducción y la presentada como terapéutica o investigación. En ambos casos, el juicio moral se centra en la relación que la técnica establece con la persona humana: si la persona es tratada como «alguien» con dignidad propia o como «algo» utilizable.1,3

Definición de la clonación humana

La clonación humana se entiende como una reproducción asexual y no gamética del organismo humano completo, de modo que se obtenga uno o varios «ejemplares» genéticamente sustancialmente idénticos a un progenitor.2

El Magisterio precisa además que la clonación se propone, principalmente, para dos fines:

  • Clonación para reproducción: obtener el nacimiento de un niño clonado.2

  • Clonación terapéutica o investigación: producir embriones o material biológico con un supuesto fin científico o sanitario.2

Tipos de clonación: reproductiva y terapéutica

Clonación reproductiva

La clonación reproductiva pretende originar una nueva persona «clonada». El juicio católico considera este propósito especialmente problemático porque, aun si se presentara como deseo de paternidad, conlleva una forma de dominación biológica y una alteración grave del estatuto moral del hijo: el clon quedaría prácticamente sometido a un programa genético ya fijado y a una voluntad que pretende determinar sus rasgos.1

La Iglesia también señala que el proyecto de crear un «nuevo tipo de hombre» puede esconder una tendencia ideológica: la criatura humana sustituiría al Creador, como si la tecnología pudiera usurpar el lugar que corresponde a Dios.2

Clonación terapéutica o «con fines de investigación»

La llamada clonación terapéutica se presenta como una vía para obtener células madre embrionarias u otro material biológico con patrimonio genético preestablecido.2

Sin embargo, la evaluación moral católica considera «mucho más grave, en sentido ético», esta forma porque implica crear embriones que se determinan para ser destruidos, aun alegando un posible beneficio a enfermos. Tal procedimiento se juzga incompatible con la dignidad humana, ya que instrumentaliza una vida humana —aunque sea en estadio embrionario— reduciéndola a mero instrumento descartable.1

Fundamento antropológico: dignidad de la persona humana

El ser humano como persona desde su concepción

El punto de partida es la dignidad del ser humano como persona. La enseñanza del Catecismo subraya que el hombre está ordenado desde su concepción y que posee alma espiritual, razón y voluntad, de modo que su vida tiene una dignidad que no depende de su utilidad biológica o del estadio de desarrollo.4

En esta línea, la reflexión bioética del Magisterio afirma de modo explícito que el embrión debe ser defendido en su integridad y cuidado como cualquier otro ser humano en cuanto que debe ser tratado «como persona» desde la concepción.5

«Alguien» y no «algo»: la lógica del instrumento

Una formulación clave del juicio católico es que, cuando los seres humanos —especialmente en su estado más débil— son seleccionados, abandonados, muertos o usados como mero «material biológico», dejan de ser tratados como «alguien» y pasan a ser tratados como «algo». Esa conversión del estatuto moral es atacada directamente como amenaza al concepto mismo de dignidad humana.3

El alma no se «fabrica» por la técnica

Para comprender por qué la clonación no puede equipararse a una «fabricación» completa de la persona, la tradición teológica católica recuerda que la creación del alma es prerrogativa de Dios. La doctrina traducianista o las tesis que afirman el origen del alma a partir del alma del padre son presentadas como incompatibles con la enseñanza católica sobre la espiritualidad del alma y su creación.6,6

Esto no «resuelve» el problema ético de la clonación por vía técnica, pero sí impide una interpretación reduccionista según la cual la manipulación biológica bastaría para entender la identidad personal.

El matrimonio y la procreación: sentido moral de la generación

La Iglesia entiende el matrimonio como una unión ordenada a la generación y educación de los hijos, fundada en el consentimiento recíproco y con propiedades propias.7

En la clonación reproductiva, la cuestión moral aparece porque la procreación queda separada de la donación mutua característica de la unión conyugal y se radicaliza esa distancia. En el texto del Magisterio se afirma que la clonación humana persigue la creación de una nueva criatura apartada del acto de donación mutua de los esposos, llevándolo más profundamente aún: de forma absoluta, quedaría fuera de la sexualidad.1

Este punto no reduce la ética a un «formalismo»: se trata de que la técnica y su finalidad determinan el modo en que la persona es recibida y reconocida.

Valoración moral católica: por qué la clonación es intrínsecamente ilícita

Juicio general

El documento magisterial concluye con claridad:

«La clonación del ser humano es intrínsecamente ilícita…»1

Se precisa que el motivo ético central es que el fin de la práctica endurece una negatividad ya presente en la fecundación artificial entendida como ruptura de barreras de tutela de la dignidad humana.3,1

Dominio biológico y desigualdad personal

Si el fin fuera reproductivo, la criatura clonada tendría que recibir un patrimonio genético ya predeterminado, quedando —de hecho— sometida a una forma de «servidumbre biológica» difícilmente liberable.1

Además, el acto de apropiarse del derecho a determinar arbitrariamente los rasgos genéticos de otra persona se califica como «grave crimen» contra su excelencia y contra la igualdad fundamental entre los seres humanos.1

Relación con Dios y con la libertad humana

El Magisterio advierte que el intento de crear un nuevo «tipo» de hombre puede revelar una razón ideológica: la criatura humana pretendiendo sustituir al Creador. Ese trasfondo no es accesorio; orienta el comportamiento humano hacia una dominación que rompe el orden moral.2

Métodos técnicos mencionados y su evaluación moral

La reflexión católica no necesita aceptar como «neutral» cada herramienta técnica. Aun así, señala que existen dos métodos principales habitualmente propuestos para llevar a la clonación humana:

  • Escisión gemelar (fisión gemelar): consiste en separar artificialmente células (u otros elementos celulares) del embrión en sus primeras fases del desarrollo y luego transferirlas al útero para obtener embriones artificiales similares.2

  • Transferencia nuclear (clonación propiamente dicha): consiste en introducir el núcleo de una célula embrionaria o somática en un ovocito al que previamente se le ha retirado el núcleo; después se activa el ovocito para que el embrión se desarrolle.2

En la evaluación moral, el foco recae en lo que estos métodos implican para la dignidad de las personas implicadas (incluidos los embriones) y para la lógica de instrumentalización o de dominación biológica.

Clonación terapéutica y embriones: crítica ética

La diferencia moral no reside únicamente en el lenguaje («terapéutica»), sino en el contenido del acto. La Iglesia subraya que la clonación terapéutica —tal como se propone— requiere crear embriones destinados a ser extinguidos. Aunque se alegue ayudar a enfermos, se considera incongruente con la dignidad humana porque la vida humana se convierte en mero instrumento a usar y destruir según la voluntad de otros.1

La consecuencia moral de mayor gravedad es que se sacrifican vidas humanas para curar otras, lo cual se califica como delictivo.1

Investigación biomédica: un «sí» a la medicina que respete la ley moral

La enseñanza católica no es anti-ciencia. El Magisterio afirma que la Iglesia valora y fomenta la investigación biomédica cuando busca curar y prevenir enfermedades, aliviar el sufrimiento y promover el bienestar, siempre que dicha investigación se realice verdaderamente como ciencia y no contravenga las leyes morales.8

Además, se reconoce que hay caminos de progreso compatibles con la dignidad humana, por ejemplo:

  • uso de células madre somáticas (en lugar de embrionarias), y

  • terapias dirigidas a restituir la fertilidad o a curar enfermedades genéticas,

siempre que el avance científico respete que cada ser humano es persona creada por Dios.3

En ese mismo contexto, se insiste en la necesidad de formar conciencias: iluminar para que el progreso sea realmente respetuoso con la persona humana y no reduzca al hombre a «material biológico».3

Relación con la «eugenesia» y con la lógica de selección

En el horizonte cultural, la clonación puede presentarse como parte de una mentalidad de «mejora» o selección. En la literatura clásica sobre la eugenesia, la Iglesia distinguía la lógica que subordina la moral a fines biológicos y sociales: frente a una moral que ordena la vida humana a su fin último, ciertas corrientes modernas situaban el «valor» del ser humano en criterios civiles o biológicos.9

El texto magisterial sobre clonación menciona que se la ha propuesto teóricamente para moderar la evolución humana, seleccionar cualidades excepcionales y producir un hijo considerado «ejemplar perfecto» de otro.2

Desde esa perspectiva, el problema no sería sólo técnico, sino también de fondo: transformar a la persona en objeto de selección.

Formación de conciencia y papel del Magisterio en bioética

En bioética, algunas críticas afirman que el Magisterio se opone sistemáticamente a los avances. La respuesta católica es que el «no» a ciertas prácticas pretende ser un «sí» a la dignidad de todo ser humano, defendiendo especialmente a los más vulnerables sin voz.5

Por eso, se reafirma que la tarea del Magisterio consiste en defender la enseñanza perenne sobre la dignidad de la vida humana, incluso cuando esa defensa choca con expectativas sociales o con promesas tecnológicas.5

Conclusión

El «protocolo de clonación de seres humanos», cuando se entiende como un proyecto de reproducción clónica o de obtención de material biológico mediante embriones creados con ese fin, choca con criterios centrales del catolicismo: la dignidad de la persona humana desde la concepción, el rechazo a instrumentalizar al ser humano, la protección de la igualdad fundamental y la conciencia de que el progreso científico debe estar subordinado a la ley moral y al respeto de cada vida humana. En esa coherencia, la Iglesia afirma que la clonación humana es intrínsecamente ilícita, incluyendo tanto la clonación reproductiva como la clonación terapéutica tal como suele proponerse.1,1

Cuadro resumen

Cuadro resumen[Datos abiertos]
NombreProtocolo de clonación de seres humanos
CategoríaDoctrina
Tipo de DocumentoProtocolo
Descripción BreveEnseñanza magisterial que declara la clonación humana como intrínsecamente ilícita por violar la dignidad de la persona y el sentido moral de la procreación.
DescripciónEl documento explica la clonación humana como reproducción asexual, distingue entre clonación reproductiva y terapéutica, y condena ambas por instrumentalizar al ser humano, crear una ‘servidumbre biológica’ y promover una eugenesia que sustituye al Creador. Se citan los métodos técnicos de escisión gemelar y transferencia nuclear, pero el juicio moral se centra en la dignidad humana desde la concepción.
TemaClonación humana, bioética, dignidad de la persona, moralidad de la procreación
Enseñanzas PrincipalesLa clonación humana es intrínsecamente ilícita; los embriones deben ser respetados como personas desde la concepción; prohibición tanto de la clonación reproductiva como de la terapéutica; rechazo a la dominación biológica y a la eugenesia; apoyo a la investigación que respete la dignidad humana.
Importancia EclesialAlta, constituye la posición oficial del Magisterio católico frente a la biotecnología reproductiva.
Autoridad EclesiásticaMagisterio de la Iglesia Católica
Fundamento BíblicoDignidad del ser humano creado a imagen y semejanza de Dios (Génesis, Salmos).
Fundamento TradicionalEnseñanza del Catecismo sobre la dignidad de la vida humana desde la concepción.
Fundamento MagisterialDeclaración de que la clonación humana es intrínsecamente ilícita.
ContenidoSe describen los métodos técnicos de escisión gemelar y transferencia nuclear, pero el énfasis moral recae en la violación de la dignidad humana y la instrumentalización del embrión.

Citas y referencias

  1. Santa Sede. Acta Apostolicae Sedis: Número 12, diciembre de 2008, § 65 (2008). 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13
  2. Hominis clonatio, Santa Sede. Acta Apostolicae Sedis: Número 12, diciembre de 2008, § 64 (2008). 2 3 4 5 6 7 8 9 10
  3. Santa Sede. Acta Apostolicae Sedis: Número 2, febrero de 2008, § 40 (2008). 2 3 4 5
  4. Capítulo uno La dignidad de la persona humana, Catecismo de la Iglesia Católica 🔗, § 1700 (1992).
  5. B4. Cinco principios básicos - 3.º principio: «sí» a la dignidad de todo ser humano, Congregación para la Doctrina de la Fe. El papel del magisterio en bioética, § 4 (2007). 2 3
  6. Traducianismo, Enciclopedia Católica, §Traducianismo (1913). 2
  7. Aspecto moral y canónico del matrimonio, Enciclopedia Católica, §Aspecto moral y canónico del matrimonio (1913).
  8. Papa Juan Pablo II. Mensaje al Presidente de las Semanas Sociales de Francia (15 de noviembre de 2001) - Discurso, § 2 (2001).
  9. La Iglesia y la eugenesia, Enciclopedia Católica, §La Iglesia y la Eugenesia (1913).



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