La enciclopedia católica en español

Purificador

El purificador es un paño litúrgico blanco que acompaña al cáliz en la celebración de la misa. El sacerdote, el diácono o, en las condiciones previstas por la liturgia, un acólito instituido lo emplean para secar el cáliz y limpiar la patena u otros vasos sagrados durante la purificación posterior a la comunión.1,2,3

Cuadro resumen[Datos abiertos]
NombrePurificador
CategoríaTérmino
Nombre Completo
  • purificatorium
  • emunctorium
DescripciónPaño litúrgico blanco que acompaña al cáliz en la celebración de la misa. El purificador suele tener forma rectangular y está confeccionado tradicionalmente con lino blanco o cáñamo. Se emplea para secar el cáliz y limpiar la patena u otros vasos sagrados
ReferenciasCatecismo de Baltimore n.o 3, 939
Referencias en el Derecho CanónicoCódigo de Derecho Canónico de 1917, 1306
TemaCáliz, Patena, Copón, Corporal, Palia, Manutergio
TipoTérmino litúrgico
UsoSecar el cáliz, limpiar la patena o el copón, y secar los labios del sacerdote después de las abluciones.
Uso LitúrgicoSe emplea durante la purificación posterior a la comunión en la misa.

Tabla de contenido

Descripción

El purificador suele tener forma rectangular y está confeccionado tradicionalmente con lino blanco. La tradición litúrgica ha señalado también el cáñamo como material posible. Su tamaño no está fijado en las indicaciones recogidas por la enciclopedia católica de 1913; habitualmente adopta unas dimensiones que permiten doblarlo y colocarlo sobre el cáliz.4,5

Al prepararlo para la misa, suele doblarse longitudinalmente en varias capas. Así queda dispuesto para su uso sobre el cáliz sin confundirse con otros paños litúrgicos. Algunas costumbres añaden una pequeña cruz bordada en el centro, aunque no constituye un requisito.4,5

El purificador forma parte de los elementos que pueden prepararse en la credencia, la mesa auxiliar de la celebración. La Instrucción General del Misal Romano menciona junto al cáliz el corporal, el purificador y, cuando corresponda, la palia.2

Uso en la misa

El purificador sirve para secar el cáliz y para limpiar la patena o el copón. También puede emplearse para secar los labios del sacerdote después de las abluciones.5

Después de la distribución de la comunión, el sacerdote purifica la patena o el copón sobre el cáliz y, conforme a las normas del Misal, purifica este último y lo seca con el purificador. Si hay diácono, este puede realizar la purificación de los vasos. La normativa también permite que el sacerdote o el diácono purifiquen los vasos inmediatamente después de la misa, una vez despedida la asamblea, especialmente cuando hay varios.3

La purificación del cáliz se realiza con agua sola o con agua y vino; quien la realiza consume el líquido. Debe consumirse de inmediato y por completo cualquier resto de la Sangre de Cristo que quede después de distribuir la comunión.1

Diferencia respecto a otros paños litúrgicos

El purificador no es lo mismo que el corporal, el palia o el manutergio:

  • El corporal es un paño blanco, generalmente cuadrado, sobre el que descansan el cáliz y la hostia durante la misa.6
  • La palia es una pieza rígida o reforzada que cubre la abertura del cáliz para proteger su contenido.5
  • El manutergio es la toalla que utiliza el sacerdote para secarse las manos, por ejemplo, después del lavabo.7

El Catecismo de Baltimore resume su función llamándolo «paño para limpiar el interior» del cáliz.8

Cuidado y tratamiento

El purificador debe mantenerse limpio y sin almidonar, según la costumbre litúrgica descrita en la enciclopedia católica. Esta característica lo distingue de ciertos usos tradicionales del corporal y la palia, que podían almidonarse para mantener su forma.4

El cuidado del purificador responde a la reverencia debida a los vasos sagrados y a lo que haya podido quedar en ellos tras la celebración. Las normas actuales disponen que la purificación corresponda al sacerdote, al diácono o a un acólito instituido en las circunstancias previstas; no conviene confundir esta tarea con el lavado ordinario de la ropa litúrgica.1,3

Nombre

El término procede del latín purificatorium, relacionado con la acción de purificar. En la tradición también aparece la denominación emunctorium. Ambos nombres aluden a su empleo para limpiar y secar el cáliz y los demás objetos litúrgicos.5

Citas y referencias

  1. Capítulo IV. Las diferentes formas de celebrar la misa - IV. Algunas normas generales para todas las formas de misa - La purificación, Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos. Instrucción General del Misal Romano, 279 (2003). 2 3
  2. Capítulo IV. Las diferentes formas de celebrar la misa - I. Misa con congregación - Los objetos que se han de preparar, Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos. Instrucción General del Misal Romano, 118 (2003). 2
  3. Capítulo V. Cuestiones diversas sobre la eucaristía - 3. Los vasos sagrados, Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos. Redemptionis Sacramentum, 119 (2004). 2 3
  4. Ropa de altar, Enciclopedia Católica, Ropa de altar (1913). 2 3
  5. Cáliz, Enciclopedia Católica, Cáliz (1913). 2 3 4 5
  6. Corporal, Enciclopedia Católica, Corporal (1913).
  7. Manutergio, Enciclopedia Católica, Manutergio (1913).
  8. Lección vigésima cuarta. Del sacrificio de la misa, Tercer Concilio Plenario de Baltimore. Un catecismo de doctrina cristiana (El catecismo de Baltimore n.o 3), 939 (1954).
Modificado el 19 de octubre de 2026 • FideScore™ 8.38 • Citar este artículo • Paq. Scorm (LMS) • Sugerir mejora • Compartir artículo • Imprimir artículo • Generar QR • Instalar aplicación • ark:28736/5fkbtm6xz

Logo Wikitólica
Autor:
Artículo supervisado por el Comité editorial de Wikitólica. Las afirmaciones del artículo están basadas y contrastadas usando fuentes catolicas: escritos patrísticos, de santos, artículos teológicos, documentos históricos, actas de concilios, encíclicas, fuentes magisteriales y documentos oficiales de la Iglesia. Proceso editorial →