La Reforma inglesa y escocesa
El puritanismo emergió en el marco de la Reforma protestante inglesa, impulsada por la oposición a la vestimenta clerical y al uso del surplice en la liturgia (la «Vestiarian Controversy»). Los primeros puritanos se alinearon con los exiliados de Ginebra y con los reformadores escoceses, como Thomas Cartwright, quien defendía la igualdad de autoridad entre obispos y presbíteros1.
Tres tendencias puritanas
El movimiento se diversificó en tres cuerpos principales:
Moderados – dispuestos a conservar la jerarquía episcopal bajo el título de «superintendentes».
Presbiterianos estrictos – adoptaron la forma de gobierno calvinista y la liturgia genevoa.
Independientes (Free Churchmen) – rechazaron cualquier poder coercitivo de la Iglesia, abogando por congregaciones libres1.
