Pyx
La pyx (del latín pyxis) es un recipiente litúrgico destinado a conservar y transportar la Sagrada Eucaristía fuera de la celebración, especialmente para llevar el viático a los enfermos. Aunque durante la Edad Media el término se empleó en un sentido más amplio para diversos vasos eucarísticos, el uso posterior lo ha limitado, en la práctica común, a un pequeño recipiente de gran dignidad. La tradición y la normativa litúrgica subrayan que estos vasos deben estar hechos con materiales verdaderamente nobles, con el fin de expresar y proteger la fe en la presencia real del Cuerpo de Cristo en las especies eucarísticas.1,2,3
Tabla de contenido
- Definición y etimología
- Pyx en relación con el tabernáculo y el ciborio
- Finalidad litúrgica: reserva y transporte del Santísimo Sacramento
- La pyx en la tradición medieval: «pyx» y vasos suspendidos
- Materiales y dignidad: «vasos de honor»
- La pyx en el culto eucarístico fuera de la Misa
- Pyx y reserva: prácticas vinculadas al Jueves Santo
- Forma y uso práctico (según la tradición)
- Diferencia esencial: pyx vs. ciborio
- Importancia doctrinal: evitar disminuir la fe en la presencia real
- Conclusión
- Cuadro resumen
- Citas y referencias
Definición y etimología
El término pyx procede del latín pyxis, que a su vez reproduce la forma griega pyxis (relacionada con la idea de «caja» o receptáculo). En la tradición antigua se asoció con la madera de boj (box-tree), aunque el sentido litúrgico se centró pronto en el uso eucarístico del recipiente.1
En un sentido amplio, la voz «pyx» llegó a aplicarse antiguamente a todos los vasos empleados para contener la Eucaristía. Con el tiempo, su significado en el uso ordinario se restringió, de modo que hoy suele designar el pequeño vaso (de oro o plata dorada, entre otros materiales nobles) con el que se lleva el Santísimo Sacramento a los enfermos.1
Pyx en relación con el tabernáculo y el ciborio
Una confusión frecuente en el lenguaje ordinario consiste en mezclar la pyx con otros recipientes eucarísticos. La distinción es importante:
La pyx, en el uso tradicional, se asocia especialmente al transporte de la Eucaristía cuando se distribuye a los enfermos o se lleva para la comunión fuera de la Misa.1,2
El ciborio (en el uso actual del rito romano) es el vaso empleado para la reserva de las partículas consagradas en el tabernáculo y también para la distribución de la comunión en la iglesia.4
Esta distinción ayuda a comprender por qué, en las normas canónicas, la conservación de las hostias destinadas a las necesidades de los fieles «ha de hacerse en una pyx o en un vaso pequeño».2
Finalidad litúrgica: reserva y transporte del Santísimo Sacramento
La finalidad propia de la pyx se expresa con claridad en el Derecho canónico: las hostias consagradas en cantidad suficiente para las necesidades de los fieles deben conservarse «en una pyx o pequeño vaso», debiendo renovarse con frecuencia y consumirse adecuadamente lo más antiguo.2
Además, las prescripciones litúrgicas sobre el culto eucarístico fuera de la Misa contemplan el uso de la pyx dentro del ministerio de la distribución:
Tras la distribución, los fragmentos que hayan quedado en la patena se colocan «en la pyx» y, según convenga, se purifican las manos.5
Si sobran partículas, se guardan en el tabernáculo; luego se procede también con los fragmentos en la pyx, y se realiza genuflexión antes de concluir.5,6
En consecuencia, la pyx no es un objeto meramente práctico o «decorativo»: forma parte de un conjunto de actos destinados a custodiar, administrar con reverencia y evitar pérdidas o descuidos.5
La pyx en la tradición medieval: «pyx» y vasos suspendidos
La Enciclopedia Católica señala un rasgo histórico especialmente llamativo: en la Edad Media el término pyx pudo referirse al vaso en el que la Eucaristía reposaba, y en algunos lugares se la representaba/mostraba en un modo que hoy asociamos más a la reserva y la custodia. Se menciona, por ejemplo, el caso en que se «toma la pyx de oro» desde una «paloma» (columba) que permanecía suspendida sobre el altar.1
Esta referencia histórica se conecta con testimonios litúrgicos de procesiones y movimientos del Santísimo Sacramento en ciertos ritos antiguos. En un pasaje atribuido a Ex Quo (Benedicto XIV) se describe un proceder procesional en el que un diácono lleva «la sagrada pyx» conteniendo el sacramento bajo la apariencia de pan, mientras el sacerdote lleva el cáliz para el vino (mezclado con agua).7
Aunque estos datos pertenecen sobre todo a la historia de formas litúrgicas, aportan una idea central: la Iglesia ha buscado siempre que el modo de transportar o mostrar la Eucaristía sea coherente con la reverencia debida al Sacramento.7,1
Materiales y dignidad: «vasos de honor»
La normativa católica insiste en que los vasos sagrados destinados a contener el Cuerpo y la Sangre del Señor deben fabricarse conforme a las normas de la tradición y a los libros litúrgicos.3
En particular, se establece que:
Los materiales deben estar en estricta conformidad con las normas litúrgicas.3
Incluso cuando las Conferencias Episcopales determinan, con la recognitio de la Sede Apostólica, la posibilidad de usar otros materiales sólidos, se exige que sean «verdaderamente nobles» según la estimación común en la región. Con ello se busca que «se dé honor al Señor» y se evite cualquier riesgo de disminuir en los fieles la doctrina de la presencia real.3
Por tanto, se consideran reprobables prácticas como usar vasos comunes, vasos de baja calidad, recipientes sin valor artístico o meros «contenedores», así como vasos de vidrio, loza, arcilla u otros materiales frágiles, y también los que se deterioran con facilidad (incluso algunos metales que se oxidan).3
Este criterio se armoniza con principios más amplios sobre el ornato eclesial y la selección de materiales:
La decoración de la iglesia debe promover la «noble sencillez» y evitar la ostentación.8
En la elección de materiales para ornamentos sagrados se debe buscar la autenticidad, la intención de instruir a los fieles y la dignidad del lugar sagrado.8
Se aceptan materiales diversos si se consideran nobles según estándares contemporáneos, son duraderos y adecuados para el uso sagrado.9
En el ámbito de los Estados Unidos, además, se recuerda que los vasos sagrados «ocupan un lugar de honor» y deben ser de materiales nobles, apropiados para su uso y conformes a la ley litúrgica.10
La pyx en el culto eucarístico fuera de la Misa
Las normas sobre la comunión y el culto del misterio eucarístico fuera de la Misa describen un modo ordenado de manejar la Eucaristía con reverencia. En el rito:
El ministro, tras la distribución, deposita los fragmentos en la pyx y purifica las manos según convenga.5
Si sobran partículas, se guardan en el tabernáculo.5
Se prevé también una pausa de silencio u otro recurso orante antes de la oración conclusiva.5
Estas normas ayudan a entender que la pyx funciona como «vaso de custodia operativa» en el momento en que el Santísimo Sacramento sale del ámbito inmediato del tabernáculo y debe administrarse según el rito.5,6
Pyx y reserva: prácticas vinculadas al Jueves Santo
La Circular Paschale Solemnitatis indica que el Santísimo Sacramento debe reservarse en un tabernáculo cerrado o en una pyx.11
Además, establece un punto disciplinar relevante:
«Bajo ninguna circunstancia» puede el Santísimo Sacramento exponerse en una custodia/monstrancia durante esas circunstancias.11
También se prohíbe preparar el lugar de reserva de manera que imite una tumba; el término «tumba» debe evitarse, pues el sentido de la «capilla de reposo» es la custodia del pan eucarístico que se distribuirá en la comunión del Viernes Santo, no la representación del sepulcro del Señor.11
Aunque esta indicación se refiere al modo de preparar la reserva litúrgica, ilumina la razón de fondo por la que la pyx importa: la Iglesia regula no sólo el «recipiente», sino el significado del gesto litúrgico.11
Forma y uso práctico (según la tradición)
La Enciclopedia Católica describe varias formas que puede adoptar la pyx en la práctica histórica:
Puede ser un pequeño recipiente «plano» similar a un reloj, o montado sobre un pequeño soporte como un ciborio en miniatura.1
También se menciona que en algunos periodos, para la custodia y el transporte, se elaboraron pyxes de materiales como el marfil (especialmente en el contexto de llevar la Eucaristía a los enfermos).1
Respecto del transporte en contextos de discreción, se indica el uso de una bolsa para la pyx (pyx-bag), en la que el recipiente iba envuelto y se acompañaba de un corporal diminuto destinado a ese fin.1
Estas descripciones muestran cómo la tradición combina dos exigencias: reverencia (por la naturaleza eucarística del contenido) y orden práctico (para transportar sin descuidos y con la preparación requerida).1
Diferencia esencial: pyx vs. ciborio
Sintetizando lo anterior, puede expresarse así:
Ciborio: reservado y empleado para distribución en la iglesia; relacionado con la reserva en el tabernáculo.4
Pyx: pequeño vaso asociado al transporte y a la custodia para llevar la comunión a los fieles (especialmente enfermos) y al manejo ritual fuera de la Misa.1,2
Esta diferencia no es meramente terminológica: ayuda a respetar el modo propio de cada vaso en la disciplina litúrgica.2,4
Importancia doctrinal: evitar disminuir la fe en la presencia real
La norma sobre materiales no se justifica únicamente por estética o durabilidad. El texto de Redemptionis Sacramentum vincula explícitamente la dignidad del vaso con la catequesis implícita que el rito ofrece a los fieles:
- La elección de materiales «nobles» busca que se dé honor al Señor y se evite «todo riesgo de disminuir la doctrina de la presencia real de Cristo en las especies eucarísticas en los ojos de los fieles».3
Así, la pyx se convierte en un signo tangible de una verdad invisible: Cristo está realmente presente; por eso el modo de custodiarlo debe ser fiel, digno y coherente con la fe de la Iglesia.3
Conclusión
La pyx es un vaso sagrado al servicio de la reserva, el transporte y la administración reverente del Santísimo Sacramento, especialmente cuando la comunión se realiza fuera de la Misa. Su identidad litúrgica incluye no sólo el «qué» (un pequeño recipiente para la Eucaristía), sino también el «cómo»: materiales nobles, custodia cerrada cuando corresponde, manejo ordenado de fragmentos y partículas, y una disciplina que protege la fe de los fieles en la presencia real.2,3,5,11
Cuadro resumen
| Cuadro resumen[Datos abiertos] | |
|---|---|
| Nombre | Pyx |
| Categoría | Arte sacro |
| Definición | Recipiente litúrgico destinado a conservar y transportar la Sagrada Eucaristía fuera de la celebración, especialmente al viático de los enfermos. |
| Tipo | Vaso eucarístico |
| Subtipo | Vasija de transporte y custodia |
| Uso Litúrgico | Reserva y transporte del Santísimo Sacramento; depósito de hostias tras la distribución; parte del ministerio fuera de la Misa. |
| Contexto Histórico | En la Edad Media el término designaba diversos vasos eucarísticos; con el tiempo se limitó al pequeño recipiente de gran dignidad usado hoy. |
| Historia | Inicialmente amplio, el uso de la pyx se restringió al pequeño vaso de materiales nobles para transportar la Eucaristía a los enfermos y para el culto fuera de la Misa. |
| Observaciones | Debe fabricarse con metales nobles (oro, plata dorada, etc.); están prohibidos materiales frágiles o de baja calidad como vidrio, loza o arcilla. |
| Importancia | Garantiza reverencia y protege la doctrina de la presencia real al exigir materiales nobles y un manejo cuidadoso. |
| Significado | Signo tangible de la presencia real de Cristo en la Eucaristía, mostrando honor al Señor mediante su custodia digna. |
Citas y referencias
- Pyx, The Encyclopedia Press 🔗. Enciclopedia Católica, §Pyx (1913). ↩ ↩2 ↩3 ↩4 ↩5 ↩6 ↩7 ↩8 ↩9 ↩10 ↩11
- Capítulo II. La reserva y veneración de la Santa eucaristía. Código de Derecho Canónico 🔗, § 939 (1983). ↩ ↩2 ↩3 ↩4 ↩5 ↩6 ↩7
- Capítulo V: Otros asuntos relativos a la eucaristía - 3. Vasijas sagradas, Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos. Redemptionis Sacramentum, § 117 (2004). ↩ ↩2 ↩3 ↩4 ↩5 ↩6 ↩7 ↩8
- Ciborium, The Encyclopedia Press 🔗. Enciclopedia Católica, §Ciborium (1913). ↩ ↩2 ↩3
- Sagrada Congregación para el Culto Divino. De Sacra Communione et… (Santa Comunión y Culto del Misterio Eucarístico Fuera de la Misa), § 17 (1973). ↩ ↩2 ↩3 ↩4 ↩5 ↩6 ↩7 ↩8
- Ritus conclusionis -, Sagrada Congregación para el Culto Divino. De Sacra Communione et… (Santa Comunión y Culto del Misterio Eucarístico Fuera de la Misa), § 22 (1973). ↩ ↩2
- Papa Benedicto XIV. Ex Quo (1756). ↩ ↩2
- Capítulo V: la disposición y el amueblado de las iglesias para la celebración de la eucaristía - I. Principios generales, Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos. Instrucción General del Misal Romano 🔗, § 292 (2003). ↩ ↩2
- Capítulo VI: los requisitos para la celebración de la misa - II. Mobiliario sagrado en general, Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos. Instrucción General del Misal Romano 🔗, § 326 (2003). ↩
- Parte II – normas para la distribución de la santa comunión bajo ambas especies - Preparativos, Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos. Normas para la Distribución y Recepción de la Santa Comunión bajo ambas Especies en las Diócesis de los Estados Unidos de América, § 35 (2015). ↩
- Misa vespertina del Jueves Santo de la Cena del Señor, Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos. Paschale Solemnitatis - Carta Circular sobre la Preparación y Celebración de las Fiestas de Pascua, § IV. 55 (1988). ↩ ↩2 ↩3 ↩4 ↩5
