Religión y sociedad civil
La encíclica censura la idea de que la sociedad alcance su mejor condición cuando el poder civil gobierna sin tener en cuenta la religión o sin distinguir entre la verdad y el error religiosos. Pío IX vinculó esa postura con una concepción naturalista de la vida pública, es decir, con la pretensión de organizar la sociedad prescindiendo de la dimensión religiosa.
El pontífice también rechazó la afirmación de que el Estado solo deba restringir las ofensas contra la religión católica cuando peligre la paz pública. En su argumentación, esta tesis derivaba de una comprensión de la sociedad civil que dejaba de lado los deberes religiosos y el papel que, según la doctrina católica de la época, correspondía a la religión en la vida común.
Libertad de conciencia y de culto
Uno de los pasajes más controvertidos de Quanta cura trata de la libertad de conciencia y de culto. Pío IX condenó la proposición que presentaba como derecho de cada persona una libertad religiosa reconocida por la ley en toda sociedad bien constituida, junto con la posibilidad de manifestar públicamente cualquier opinión sin límites eclesiásticos o civiles. El texto juzgaba esa formulación desde el marco doctrinal y político de su tiempo.
La lectura histórica de este pasaje requiere distinguir entre la condena de una proposición tal como aparece en el documento y la formulación de una doctrina positiva completa sobre todas las formas posibles de libertad religiosa. La encíclica censura una concepción de la libertad entendida como derecho ilimitado a profesar y difundir cualquier opinión; por sí sola, la frase condenada no resuelve cómo evaluar cada régimen jurídico ni cada situación histórica concreta.,
Familia y educación
La encíclica censura las tesis que atribuyen exclusivamente al derecho civil el origen y el alcance de los derechos de los padres sobre sus hijos, en especial el derecho y el deber de educarlos. Esta crítica aparece también en la exposición de errores relativos al comunismo y al socialismo, que presentaban la familia como una institución dependiente solo de la ley civil.
El debate sobre la educación ocupaba un lugar destacado en las controversias de la época. Una de las proposiciones recogidas en el Syllabus defendía que la enseñanza pública y la educación de la juventud quedaran bajo la autoridad civil, excluyendo la intervención de otras autoridades; otra rechazaba como aceptable una formación separada de la fe católica y de la autoridad de la Iglesia.
Fe, razón y naturalismo
Pío IX relacionó varios errores de su tiempo con una concepción que atribuía a la razón humana autonomía absoluta respecto de Dios y de la revelación. El Syllabus reúne proposiciones sobre el racionalismo, el naturalismo, el indiferentismo religioso y la negación de la acción divina; Quanta cura vuelve sobre algunos de esos problemas al tratar la organización de la sociedad.,
El historiador C. Basevi interpreta la preocupación de Pío IX como algo más amplio que una disputa sobre métodos teológicos: identifica en el documento la oposición a reducir la realidad sobrenatural a la naturaleza y a las instituciones humanas. Esta lectura sitúa la encíclica en el conjunto de debates decimonónicos sobre la relación entre fe, razón y vida pública.