El siglo XX y la devoción al Sagrado Corazón
A principios del siglo XX, la devoción al Sagrado Corazón había adquirido una gran expansión popular, tanto en el ámbito familiar como en el nacional. Pío XI reconoce que la consagración al Corazón de Jesús había sido adoptada no solo por familias, sino también por reinos y naciones, reflejando una tendencia creciente a colocar a Cristo como rey de la historia humana1.
El Papa Pío XI y su visión social
El pontífice, influido por la Doctrina Social de la Iglesia, vio en la consagración al Sagrado Corazón una oportunidad para reforzar la autoridad moral de Cristo sobre la sociedad y para promover la unidad entre los pueblos mediante la fe cristiana1.
