Leyes y tribunales
Las autoridades civiles tipificaron la brujería como delito en varios territorios. En el Sacro Imperio, la Constitutio Criminalis Carolina de 1532 estableció la pena de muerte en la hoguera para la hechicería que causara daños. En Sajonia, una norma de 1572 extendió la pena a otras formas de brujería, incluso la adivinación.
La hoguera no constituyó el castigo habitual en todos los países. En Inglaterra y Escocia, por ejemplo, las ejecuciones por brujería solían realizarse mediante ahorcamiento. Las leyes y penas variaban de un territorio a otro, y las cifras exactas de víctimas siguen siendo difíciles de establecer.,
Tampoco conviene identificar sin matices los procesos por brujería con la Inquisición. Hubo condenas dictadas por tribunales seculares, y el marco legal y la práctica judicial cambiaron según la región. En ciertos lugares, la persecución adquirió dimensiones extremas: la Catholic Encyclopedia de 1913 relata que en Osnabrück, en 1583, ejecutaron a 121 personas en tres meses. Esa cifra ilustra la intensidad de episodios concretos, no la escala uniforme de toda Europa.
Persecución en territorios católicos y protestantes
La caza de brujas no fue exclusiva de una confesión. Los territorios católicos y protestantes participaron en las persecuciones, aunque con diferencias entre lugares y periodos. La Catholic Encyclopedia de 1913 sostuvo que la actividad persecutoria fue especialmente intensa en zonas protestantes de Alemania; también documentó condenas en territorios católicos y la participación de autores católicos en la defensa de medidas severas. Esa misma obra reconoce la intervención de gobernantes y tribunales civiles en los procesos.,
Por tanto, la historia no admite una explicación que atribuya todas las ejecuciones a una sola confesión o institución. Las autoridades religiosas pudieron contribuir a la aceptación de ideas demonológicas y de penas extremas, mientras que los poderes civiles aprobaron leyes, juzgaron acusados e impusieron condenas. La responsabilidad concreta depende de cada proceso y de sus protagonistas.