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Reclinatorio

El reclinatorio es un mueble o apoyo destinado a facilitar la oración de rodillas. En la tradición católica, su función se relaciona con la genuflexión y con otras formas de oración corporal, aunque el término también aparece en la historia del mobiliario coral para designar un apoyo distinto: una especie de muleta en forma de T que ayudaba a los clérigos débiles a permanecer de pie durante los oficios.

Saint-Félix 16 Prie-Dieu 2014
Ver información de la imagenYo, el titular de los derechos de autor de esta obra, la publico por la presente bajo la siguiente licencia. , c. 2014. Original, JLPC, CC BY-SA 3.0 📄
Cuadro resumen[Datos abiertos]
NombreReclinatorio
CategoríaArte sacro
DescripciónMueble litúrgico diseñado para apoyar las rodillas y los brazos durante la oración. Mueble o apoyo destinado a facilitar la oración de rodillas. Expresa adoración, súplica, humildad o penitencia
SimbolismoLa inclinación de las rodillas manifiesta dependencia y reverencia ante Dios.
TemaGenuflexión, Sillería de coro, Misericordia, Comulgatorio, Sedilia, Faldistorio
TipoArte sacro, Mueble, Mobiliario eclesiástico
UsoFacilita la oración de rodillas de forma prolongada, tanto privada como comunitaria.
Uso LitúrgicoUtilizado para la oración y prácticas devocionales, así como en la recepción de la Comunión.

Tabla de contenido

Definición y función

El reclinatorio permite apoyar las rodillas y, en algunos modelos, los brazos durante la oración. Su uso favorece una postura corporal recogida y estable, especialmente cuando la persona permanece arrodillada durante un tiempo prolongado. No es un objeto litúrgico sacramental, sino un elemento de mobiliario vinculado a la oración y a las prácticas devocionales.

El gesto que acompaña al reclinatorio -arrodillarse- expresa adoración, súplica, humildad o penitencia, según la circunstancia. La tradición cristiana relaciona la postura corporal con la disposición interior: la inclinación de las rodillas manifiesta dependencia y reverencia ante Dios. La Catholic Encyclopedia recoge una formulación de Alcuino que expresa esa relación: «Con tal postura del cuerpo manifestamos la humildad del corazón».1

El reclinatorio, por tanto, no determina por sí solo el sentido de la oración. Su significado depende del acto que acompaña y de la intención de quien lo utiliza. Puede servir para la oración privada, la adoración o determinadas celebraciones comunitarias, pero la postura de rodillas también puede adoptarse sin ningún mueble.

El arrodillamiento en la oración cristiana

La genuflexión consiste en doblar una rodilla como gesto de reverencia o adoración. La tradición bíblica recoge ejemplos de oración de rodillas, tanto en el Antiguo Testamento como en el Nuevo. La Catholic Encyclopedia menciona, entre otros, a Salomón durante la dedicación del Templo, a Daniel en su oración diaria y a Jesús en Getsemaní; también recuerda a san Esteban y a san Pedro arrodillados para orar.1

La misma fuente distingue entre la postura habitual y las ocasiones de especial intensidad: en la práctica judía antigua, la oración solía hacerse de pie, mientras que el arrodillamiento aparecía en situaciones solemnes, de súplica urgente o de fervor particular. En la tradición cristiana, arrodillarse pasó a ser una postura habitual de oración.1

El reclinatorio ayuda a sostener esa postura, pero no constituye su esencia. La práctica cristiana atribuye valor al gesto corporal porque el cuerpo participa en la oración; sin embargo, la postura externa no sustituye la atención ni la disposición interior.

Uso en iglesias y espacios de oración

En las iglesias, los reclinatorios pueden formar parte del mobiliario destinado a la oración de los fieles. Un antecedente relacionado con la práctica de arrodillarse aparece en la barandilla del altar, también llamada barandilla de comunión: la fuente histórica describe cómo los fieles recibían allí la Comunión de rodillas, costumbre que habría contribuido a adaptar la forma de la barandilla a ese uso.2,3

La documentación histórica también menciona reclinatorios o bancos dispuestos en filas alrededor del presbiterio cuando acudían multitudes a recibir la Comunión y el espacio ordinario no bastaba. Esta referencia muestra que el mobiliario para arrodillarse podía organizar la participación colectiva, además de facilitar la oración individual.3

El reclinatorio debe distinguirse de otros muebles eclesiásticos que sirven para funciones diferentes. La sedilia es el asiento reservado a los ministros durante determinados momentos de la liturgia; el faldistorio es una silla plegable que emplea el obispo en ciertas funciones pontificales. Ninguno de estos objetos equivale a un reclinatorio para la oración de los fieles, aunque todos forman parte del mobiliario de una iglesia.4,5

El reclinatorium en el coro medieval

En la historia del mobiliario coral aparece una acepción específica del término latino reclinatorium. La Catholic Encyclopedia describe un apoyo en forma de T que utilizaban quienes no podían permanecer de pie sin ayuda durante los oficios del coro. No era, en esa referencia, un reclinatorio para arrodillarse, sino un soporte que permitía sostenerse estando de pie.6

Este objeto pertenece a la evolución de los asientos y apoyos del coro. En los primeros tiempos, los clérigos podían sentarse en bancos de piedra situados cerca de la cátedra episcopal; al aumentar su número, llegaron a permanecer de pie durante los oficios. Con el tiempo aparecieron asientos con respaldo y sillerías fijas, que ofrecían otras formas de apoyo.6

La sillería coral también incorporó elementos que facilitaban alternar entre estar sentado y estar de pie. Entre ellos figuraba la misericordia, una pequeña ménsula situada bajo el asiento abatible que permitía apoyarse mientras el canónigo permanecía de pie. Este elemento, como el antiguo reclinatorium, atendía a una necesidad práctica, aunque pertenecía a un mueble diferente.6

Sentido religioso y uso práctico

El reclinatorio ayuda a mantener una postura de recogimiento, pero su importancia no depende de la riqueza del material ni de la ornamentación. Su valor práctico consiste en facilitar que una persona permanezca de rodillas; su sentido religioso procede de la oración y del gesto corporal que acompaña.

Conviene distinguir tres realidades relacionadas, pero no idénticas: el reclinatorio entendido como apoyo para la oración de rodillas; la genuflexión, que es el gesto de doblar la rodilla; y el reclinatorium del coro medieval, que servía de apoyo a una persona débil mientras estaba de pie. La coincidencia de los nombres no elimina la diferencia entre sus usos.1,6

Citas y referencias

  1. Genuflexión, Enciclopedia Católica, Genuflexión (1913). 2 3 4
  2. Comulgatorio, Enciclopedia Católica, Comulgatorio (1913).
  3. Banco de comunión, Enciclopedia Católica, Banco de comunión (1913). 2
  4. Sedes, Enciclopedia Católica, Sedes (1913).
  5. Faldistorio, Enciclopedia Católica, Faldistorio (1913).
  6. Sillería de coro, Enciclopedia Católica, Sillería de coro (1913). 2 3 4
Modificado el 24 de octubre de 2026 • FideScore™ 8.26 • Citar este artículo • Paq. Scorm (LMS) • Sugerir mejora • Compartir artículo • Imprimir artículo • Generar QR • Instalar aplicación • ark:28736/grk4s56j5

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